sábado, 21 de mayo de 2011

Pitagoras


Síntesis de los ANTECEDENTES DE LA DISCIPLINA MORFOLÓGICA

En el Pitagorismo hay una fuerte influencia del Orfismo, de modo tal que se presentan tantos puntos en común, que resultan de difícil distinción y su influencia recíproca es innegable.

Orfeo Era el más grande de los poetas de Tracia en el siglo VI,a.C. Se dice que inspirado por las Musas, habría inventado la lira y enseñado a los hombres la música y la escritura. Vivió una generación antes de Homero y participó en la mítica expedición de los Argonautas en busca del Vellocino de Oro, relatada en la Iliada y la Odisea.

Habría introducido en Grecia las “orgías”, es decir, los ritos de Dionisio, En el mito de Dionisio la raza humana ha nacido de las cenizas de los Titanes. A causa de este origen posee un aspecto malvado y cruel; pero  también una chispa divina. El ser humano es animal y dios. El objetivo de la vida órfica es la purificación del animal humano y la liberación de su parte divina.

Esos dos aspectos están representados por Apolo, que es el dios de la sabiduría calma y ordenada, del arte como proporción y armonía. Su atributo es la lira que crea una música persuasiva, apaciguadora, en contraposición a la flauta de Dionisio que induce al frenesí, a la agitación del alma, a la 'manía'. Pero la oposición entre las dos figuras divinas es sólo aparente: uno de los misterios sagrados era precisamente el reconocimiento de su unidad. En síntesis, Orfeo ha enseñado a través de los misterios de Dionisio que no es posible conocer la vida si no se ha experimentado la muerte.

Otro punto fundamental en la especulación religiosa órfica es el destino del alma humana. Aquí nos encontramos en lo opuesto a la visión griega tradicional. Para los héroes homéricos la verdadera vida es la vida del cuerpo. Los órficos revierten completamente esta visión: el alma es la parte divina del ser humano, es parte de Dionisio, y se encuentra prisionera en el cuerpo como en una tumba.

El alma para los órficos no es el intelecto o el razonamiento discursivo, que también diferencian al ser humano del animal. Las funciones racionales y sensitivas son para los órficos parte del cuerpo y mueren con él. En cambio el alma es un ser divino que es atraído por el cuerpo y le da vida.

Sin el alma el cuerpo no puede vivir, pero la entrada en el cuerpo es para el alma una especie de muerte de la cual se libera con la muerte física. Con la muerte del cuerpo el alma va bajo tierra, al Hades, donde se presenta a un juicio. La idea de una justicia equitativa en el otro mundo ha sido desarrollada en Occidente por los órficos. Castigos terribles esperan al pecador, mientras el justo vivirá en comunión con los dioses subterráneos, participando en el “banquete de los puros”.

Pero al final el abismo restituye las almas a la luz: ni las penas ni los goces son eternos. Y las almas vuelven a la tierra a reencarnarse. El cuerpo será elegido en base a las acciones cumplidas en la vida precedente. El alma que se reencarna olvida su pasado. Es por esto que en el Orfismo se le da una gran importancia a la memoria, Mnemosyne. Lo mismo vale para el alma que ha abandonado el cuerpo: el viaje al Hades, debe ser recordado, guiado, dirigido.

Los órficos desarrollaron una literatura funeraria análoga a la egipcia en la cual el alma del difunto recibe indicaciones sobre el recorrido que debe seguir y las dificultades que encontrará.

Las teorías órfico-pitagóricas sobre el destino del alma, las prácticas ascéticas y purificadoras, la abstención de comer carne y de los sacrificios sangrientos, encuentran un paralelo sorprendente con aquellas de los movimientos hindúes: el movimiento de los Upanishad, el Jainismo y el Budismo que sucedían simultáneamente en Oriente.

El impulso subyacente al Pitagorismo fue de orden espiritual y místico. Pitágoras es el arquetipo del filósofo considerado como sabio, que enseña a los hombres el significado de la vida y de la muerte.

Los relatos nos dicen que desde muy joven inició un largo período de viajes que lo llevaron en primer lugar a Egipto, donde habría entrado en contacto con la clase sacerdotal, para trasladarse después a Babilonia. Fue discípulo de Zarathustra y de los Magos, de los cuales habría tomado los fundamentos de su doctrina. No es improbable que Pitágoras haya hecho varios viajes al Oriente y entrado en contacto con las tradiciones religiosas orientales.

Pitágoras emigró a Italia meridional alrededor del año 530 a.C. para evitar la sumisión a la tiranía. "Aristoxeno dice que Pitágoras, a la edad de 40 años, al ver que la tiranía de Polícrates era demasiado presionante como para que un hombre libre pudiera resistir un sometimiento y despotismo semejante, emigró, por esta razón, a Italia.” En Crotona desarrolló, durante la mayor parte de su vida, una intensa actividad como reformador social y religioso y fundó su famosa Escuela.

Con su autoridad, hizo que el pueblo, que había caído en una vida de lujuria, retornara a la simplicidad, Pitágoras  alababa diariamente la virtud y relataba las depravaciones y el destino de las ciudades arruinadas por esta peste. Provocó en la multitud un entusiasmo tal por la simplicidad de vida, enseñando a las mujeres separadamente de sus maridos y a los hijos sin la presencia de su padres.

Aunque las fuentes antiguas magnifiquen la capacidad oratoria de Pitágoras, es más probable que la influencia de su enseñanza haya sido gradual. Pero sobre esta influencia no hay dudas.

La presencia de Pitágoras en Crotona, el desarrollo de la Escuela y de las asociaciones políticas pitagóricas (las eterias, es decir, los clubes), coinciden con la expansión política y económica de la ciudad que nos es revelada por la arqueología. La vida intelectual se había trasladado ya a las florecientes colonias de Magna Grecia y de Sicilia. A fines del siglo VI a.C., alrededor de 20 años después de la llegada del maestro, los cargos políticos más importantes en Crotona y en las ciudades cercanas estaban ocupados por miembros de los Clubes pitagóricos.

El siglo VI a.C., se caracterizó, en muchas ciudades-estado griegas por la lucha entre el partido oligárquico, sostenido por la aristocracia terrateniente y el partido democrático o popular que ambicionaba una redistribución de la riqueza y de los cargos públicos. La lucha sin cuartel entre estos dos partidos llevó, en algunos casos, a la formación de tiranías, es decir gobiernos personales de hombres fuertes y sin escrúpulos, y en otros a la formación de gobiernos democráticos.

Si bien el gobierno de los pitagóricos en la Magna Grecia nos ha sido descrito como “aristocrático”, es más coherente pensar, teniendo en cuenta otros aspectos de su doctrina, que el ideal político de los pitagóricos haya sido el de una República de Filósofos, es decir, sabios y especialistas en el comportamiento humano. Y es con este sentido que la tradición nos presenta el ideal aristocrático de los pitagóricos: se trataría de un gobierno de los “mejores”, según la etimología de la palabra “aristocrático” y no de una oligarquía por nacimiento o por rédito. El ideal político de los pitagóricos debía ser muy cercano al de Platón, que alrededor de un siglo después haría lo posible por crear la República de los Filósofos en la Magna Grecia, apoyándose en algunos miembros de la Escuela Pitagórica como Arquita de Taranto.

La Escuela pitagórica alcanzó su máximo esplendor entre los años 500 y 450 a.C. en la Magna Grecia y continuó su existencia durante otro siglo bajo forma de comunidades repartidas por todo el mundo griego. Finalmente, como entidad organizada, desapareció hacia el año 300 a.C. El neo-pitagorismo pasó de Alejandría a Roma donde ejerció una profunda influencia sobre todo en las clases cultas y representó el último baluarte de la cultura griega contra el Cristianismo.

Vemos entonces que el Pitagorismo es principalmente una doctrina del alma y de su destino; tal doctrina, que se desarrolla en torno a la reencarnación y a la metempsicosis, no es distinguible de la de los Órficos. Por lo tanto, en el eje de la especulación de Pitágoras encontramos un interés religioso: la purificación y la liberación del alma inmortal del ciclo inexorable del nacimiento y de la muerte. Sólo que para Pitágoras, tal purificación y liberación se pueden alcanzar no solamente a través de los ritos mistéricos transmitidos bajo el nombre de Orfeo, sino también a
través de la 'filosofía'. Con este término, del cual se dice que Pitágoras ha sido el inventor, debemos entender una disciplina de la Forma que incluye la música, la aritmética, la geometría y la astronomía.

Aquí encontramos el aspecto más original del pensamiento de Pitágoras, aspecto que ha influido, en forma determinante, toda la cultura occidental. Para Pitágoras, la ciencia, la filosofía, la música no eran ciencias independientes con un fin en sí mismas, sino que eran medios para la
purificación y la elevación del alma. Las investigaciones y los descubrimientos que los pitagóricos efectuaron en el campo musical, matemático y astronómico, tenían un objetivo ético-religioso. El estudio del cosmos servía al discípulo para entrar en concordancia con las leyes que lo gobiernan y por lo tanto para adecuar a éstas su propio comportamiento. La música servía además como técnica catártica y médica en cuanto era capaz de inducir en el alma sufriente y dividida un estado de unidad y paz. Esto tenía consecuencias también sobre la salud del cuerpo
porque, según los pitagóricos, la música se fundaba sobre el mismo principio de base –la fusión y la armonía entre los opuestos– sobre el cual estaban construidas el alma invisible y el cuerpo visible del ser humano y del universo.

Lo mismo se puede decir acerca de la actividad política. Ésta no se dirigía a la conquista del poder de decisión o económico, sino a la creación de un estado que, en su organización, reflejase el orden matemático-musical del cosmos, revelado por la doctrina de la Forma.

En síntesis, el Pitagorismo resulta ser un conjunto de doctrinas muy complejo y articulado en donde predomina la instancia religiosa, pero donde también encuentran su lugar los aspectos más diversos de la actividad humana. Estos aspectos no son separados e independientes, sino que reconducen a ciertos principios-base que regulan la vida humana y la del cosmos. A este conjunto de doctrinas le corresponde una serie de reglas de vida y de procedimientos ascéticos y un sistema de instrucción filosófica, teórica y práctica. La vida pitagórica tiene como objetivo el purificar y armonizar el alma humana –tanto individual como social– y asimilarla al principio divino que gobierna el universo.

Bio
Nació en la Isla de Samos, actual Grecia, hacia el año 580 a.C., y murió en Metaponte -actual Italia- hacia el año 500. De su vida se sabe muy poco, incluso algunos dudan de su existencia. De hecho los datos biográficos con que se cuenta son realmente dudosos. Según algunas fuentes su padre, grabador o comerciante de piedras preciosas, disfrutó una vida más o menos tranquila en cuestión económica, por lo que le brindó a su hijo una adecuada instrucción. Así Pitágoras aprendió sobre el cultivo del cuerpo y el espíritu.

Lo que sí es seguro, es que Pitágoras huyó de la tiranía de Polícrates, quien por aquel entonces gobernaba la Isla de Samos. Se asentó en Crotona, ciudad portuaria del golfo de Tarento (baja Italia), donde fundó su asociación filosófica, religiosa y política. Se la conoció como la escuela pitagórica, que sirvió de modelo a otras que surgieron en sus alrededores.

La filosofía de Pitágoras se conoce sólo a través de la obra de sus discípulos, ya que no dejó nada escrito, porque consideraba a la palabra escrita algo muerto. La comunidad que éste lideraba se convirtió en una fuerza política que hizo enojar al partido demócrata, lo cual provocó una revuelta que lo obligó a pasar los últimos años de su vida en Metaponte.

El pitagorismo fue, en resumen, un estilo de vida. Se inspiró en un ideal que se basaba en la comunidad de bienes, cuyo principal objetivo era la purificación de sus miembros a través de cultivar el saber, donde la música y las matemáticas eran sumamente importantes. El camino de ese saber era la filosofía, término que, según la tradición, Pitágoras fue el primero en emplear en su sentido literal de "amor a la sabiduría".

También se le atribuye haber transformado las matemáticas en una enseñanza liberal mediante la formulación abstracta de sus resultados. éste es el caso del famoso teorema que lleva su nombre y que establece la relación entre los lados de un triángulo rectángulo. En este tipo de triángulo la suma de los cuadrados de los catetos es igual al cuadrado de la hipotenusa.

A su vez, en su escuela se realizaron amplias investigaciones matemáticas. En ellas se encuentran sus estudios de los números pares e impares y de los números primos y de los cuadrados, esenciales en la teoría de los números. Desde este punto de vista aritmético, cultivaron el concepto de número, que llegó a ser para ellos el principio de todas las cosas. A través de estos estudios, se estableció una base científica para las matemáticas.

Asimismo, a Pitágoras se lo considera el creador de la geometría y el descubridor de la octava musical. Los pitagóricos dedicaron buena parte de sus reflexiones a la música, y establecieron la relación entre el ritmo musical y el proceso lógico del número y sus combinaciones.

La astronomía de los pitagóricos marcó un importante avance en el pensamiento científico clásico, ya que fueron los primeros en considerar la tierra como un globo que gira junto a otros planetas alrededor de un fuego central. Explicaron el orden armonioso de todas las cosas como cuerpos moviéndose de acuerdo a un esquema numérico.

Todo el texto está resumido de Los Presocraticos, una investigación de Mariana U. en 2007, integrante del Nuevo Humanismo, realizada en el Parque de Estudio y Reflexión de Punta de Vacas, Mendoza, Argentina. Esta investigación se centra en el estudio de los principales rasgos de los filósofos presocráticos, que aparecen entre los siglos VII y V siglo antes de nuestra era, relacionados con los orígenes del pensamiento occidental. 

sábado, 5 de febrero de 2011

La virtud del fracaso

Por Kevin Kelly 

Podemos aprender tanto de un experimento que no sale bien como de uno que sí funciona. No debemos evitar equivocarnos; más bien, es una práctica que deberíamos cultivar y fomentar. Es una lección de la ciencia que podría beneficiar no sólo la investigación sino al diseño, a los deportes, la ingeniería, el arte, la vida en general.

Un gran diseñador gráfico genera un montón de ideas sabiendo que la mayoría terminarán siendo desechadas. Lo mismo ocurre con los arquitectos, escultores, microbiólogos. ¿Qué es la ciencia después de todo si no una manera de aprender de aquellas cosas que no funcionan, de nuestros propios errores?

Esta perspectiva sugiere que deberíamos aspirar a triunfar al mismo tiempo que nos preparamos a aprender de una serie de errores.

Pero hoy en día el fracaso no es tan noble. En la actualidad, el error no es considerado ni por asomo como una virtud. Es, en cambio, un signo de debilidad, un estigma que prohíbe segundas oportunidades. A los niños se les enseña que equivocarse conduce a la desgracia, que uno debe hacer todo lo que tiene al alcance para triunfar sin equivocarse.

Asociada a la idea de aceptar el fracaso está la noción de romper cosas complejas para hacerlas mejor. A menudo, la única forma de mejorar un sistema complejo es probarlo hasta sus límites forzándolo a fallar. Por lo general, los ingenieros testean un programa informático haciendo todo lo posible para colgarlo. Los grandes inventores tienen tanto respeto por romper cosas como los científicos tienen paciencia para lidiar con los errores. Ellos lo saben: fracasar es un camino más al éxito.

Kevin Kelly es el cofundador de la revista Wired. Es autor del reciente y magnífico libro What Technology Wants (Lo que la tecnología quiere).

jueves, 6 de enero de 2011

Kundera y el arte de la novela (II)

¿Es posible que estemos presenciado el fin de la novela?

"Los futuristas, los surrealistas, casi todas las vanguardias veían desaparecer la novela en el camino del progreso, en beneficio de un porvenir radicalmente nuevo, en beneficio de un arte que no se asemejaría a nada de lo que ya existía. La novela sería enterrada en nombre de la justicia histórica, al igual que la miseria, las clases dominantes, los viejos modelos de coches y los sombreros de copa."

"Así pues, si Cervantes es el fundador de la Edad Moderna, el fin de su herencia debería significar aigo más que un simple relevo en la historia de las formas literarias; anunciaría el fin de la Edad Moderna.
Ya he visto y vivido la muerte de la novela, su muerte violenta (mediante prohibiciones, la censura, la presión ideológica), en el mundo en que he pasado gran parte de mi vida y al que acostumbramos llamar totalitario. La novela, en tanto que modelo del mundo occidental, fundamentado en la relatividad y ambigüedad de las cosas humanas, es incompatible con el universo totalitario, porque no es solamente política o moral, sino también ontológica. Esto quiere decir: el mundo basado sobre una única Verdad y el mundo ambiguo y relativo de la novela están modelados
con una materia totalmente distinta. La Verdad totalitaria excluye la relatividad, la duda, la interrogación y nunca puede conciliarse con lo que yo llamaría el espíritu de la novela."

"Las miles de novelas publicadas en Rusia no prolongan la conquista del ser. No ponen al descubierto ninguna nueva parcela de la existencia; únicamente confirman lo que ya se ha dicho; más aún: en la confirmación de lo ya dicho (de lo que hay que decir) consisten su razón de ser, su gloria, su utilidad en la sociedad a la que pertenecen. Al no descubrir nada, no participan ya en la sucesión de descubrimientos a los que llamo la historia de la novela; se sitúan fuera de esta historia, o bien: son novelas de después de la historia de la novela."

"Hace aproximadamente medio siglo que la historia de la novela se detuvo en el imperio del comunismo ruso. Es un acontecimiento de enorme importancia, dada la grandeza de la novela rusa de Gogol a Biely. La muerte de la novela no es pues una idea fantasiosa. Ya se ha producido. Y ahora ya sabemos cómo se muere la novela: no desaparece, sale fuera de su historia. Su muerte se produce pues en forma suave, desapercibida, y no escandaliza a nadie."

"Pero ¿no llega la novela al fin de su camino por su propia lógica interna? ¿No ha explotado ya todas sus posibilidades, todos sus conocimientos y todas sus formas? ¿no se parece quizá más al cementerio de las ocasiones perdidas, de las llamadas no escuchadas?

Hay cuatro llamadas a las que soy especialmente sensible."

"La llamada del juego. - Tristam Shandy de Laurence Sterne y Jacques el fatalista de Denis Diderot se me antojan hoy como las dos más importantes obras novelescas del siglo XVIII, dos novelas concebidas como un juego grandioso. Son las dos cimas de la levedad nunca alcanzadas antes ni después. La novela posterior se dejó aprisionar por el imperativo
de la verosimilitud, por el decorado realista, por el rigor de la cronología."

"La llamada del sueño. - Fue Franz Kafka quien despertó repentinamente la imaginación dormida del siglo XIX y quien consiguió lo que postularon los surrealistas después de él sin lograrlo del todo: la fusión del sueño y la realidad. Esta es, de hecho, una antigua ambición estética de la novela, presentida ya por Novalis, pero que exige el arte de una alquimia
que sólo Kafka ha descubierto unos cien años después. Este enorme descubrimiento es menos el término de una evolución que una apertura inesperada que demuestra que la novela es el lugar en el cual la imaginación puede explotar como en un sueño y que la novela puede liberarse del imperativo aparentemente ineluctable de la verosimilitud."

"La llamada del pensamiento. - Musil y Broch dieron entrada en el escenario de la novela a una inteligencia soberana y radiante. No para transformar la novela en filosofía, sino para movilizar sobre la base del relato todos los medios, racionales e irracionales, narrativos y meditativos, que pudieran iluminar el ser del hombre; hacer de la novela la suprema síntesis intelectual."

"La llamada del tiempo. - El período de las paradojas terminales incita al novelista a no limitar la cuestión del tiempo al problema proustiano de la memoria personal, sino a ampliarla al enigma del tiempo colectivo, del tiempo de Europa, la Europa que se gira para mirar el pasado, para hacer su propio balance, para captar su propia historia, al igual que un anciano capta con una sola mirada su vida pasada."

"Pero no quiero profetizar sobre los futuros derroteros de la novela, de los que nada sé; quiero decir únicamente: si la novela debe realmente desaparecer, no es porque esté completamente agotada, sino porque se encuentra en un mundo que ya no es el suyo."

La unificación de la historia del planeta, ese sueño humanista que Dios con maldad ha permitido que se llevara a cabo, va acompañada de un vertiginoso proceso de reducción. Es cierto que las termitas de la reducción carcomen la vida humana desde siempre: incluso el más acendrado amor acaba por reducirse a un esqueleto de recuerdos endebles. Pero el carácter de la sociedad moderna refuerza monstruosamente esta maldición: la vida del hombre se reduce a su función social; la historia de un pueblo, a algunos acontecimientos que, a su vez, se ven reducidos a una interpretación tendenciosa; la vida social se reduce a la lucha política y ésta a la confrontación de dos únicas grandes potencias planetarias. El hombre se encuentra en un auténtico torbellino de la reducción donde el "mundo de la vida" del que hablaba Husserl se oscurece fatalmente y en el cual el ser cae en el olvido. Por tanto, si la razón de ser de la novela es la de mantener el "mundo de la vida" permanentemente iluminado y la de protegernos contra "el olvido del ser", ¿la existencia de la novela no es hoy más necesaria que nunca?

"Lamentablemente las termitas de la reducción no solo reducen el sentido del mundo, sino también el sentido de las obras. La novela (como toda la cultura) se encuentra cada vez más en manos de los medios de comunicación; éstos, en tanto que agentes de la unificación de la historia planetaria, amplían y canalizan el proceso de reducción; distribuyen en el mundo entero las mismas simplificaciones y clichés que
pueden ser aceptados por la mayoría, por todos, por la humanidad entera. Y poco importa que en sus diferentes órganos se manifiesten los diversos intereses políticos. Detrás de esta diferencia reina un espíritu común. Basta con hojear los periódicos políticos norteamericanos o europeos, tanto los de la izquierda como los de la derecha del Time al Spiegel todos tienen la misma visión de la vida; que se refleja en el mismo orden según el cual se compone su sumario, en las mismas secciones, las mismas formas periodísticas, en el mismo vocabulario y el mismo estilo, en los mismos gustos artísticos y en la misma jerarquía de lo que consideran importante y lo que juzgan insignificante. Este espíritu común de los medios de comunicación disimulado tras su diversidad política, es el espíritu de nuestro tiempo. Este espíritu me parece contrario al espíritu de la novela."

"El espíritu de la novela es el espíritu de la complejidad. Cada novela dice al lector: "Las cosas son más complicadas de lo que tú crees". Esa es la verdad eterna de la novela que cada vez se deja oír menos en el barullo de las respuestas simples y rápidas que preceden a la pregunta y la excluyen."

"El espíritu de la novela es el espíritu de la continuidad: cada obra es la respuesta a las obras precedentes, cada obra contiene toda la experiencia anterior de la novela. Pero el espíritu de nuestro tiempo se ha fijado en la actualidad, que es tan expansiva, tan amplia que rechaza el pasado de nuestro horizonte y reduce el tiempo al único segundo presente. Metida en este sistema, la novela ya no es obra (algo destinado a perdurar, a unir el pasado al porvenir), sino un hecho de actualidad como tantos otros, un gesto sin futuro."

"La novela ya no puede vivir en paz con el espíritu de nuestro tiempo: si todavía quiere seguir descubriendo lo que no está descubierto, si aún quiere "progresar" en tanto que novela, no puede hacerlo sino en contra del progreso del mundo."

"La vanguardia ha visto las cosas de otro modo; estaba poseída por la ambición de estar en armonía con el porvenir. Los artistas vanguardistas crearon obras, cierto es, realmente valientes, difíciles, provocadoras, abucheadas, pero las crearon con la certeza de que "el espíritu del tiempo" estaba con ellos y que, mañana, les daría la razón. Antaño, yo también consideré que el porvenir era el único juez competente de nuestras obras y de nuestros actos. Sólo más tarde comprendí que el flirteo con el porvenir es el peor de los conformismos, la cobarde adulación del más fuerte."

"Porque el porvenir es siempre más fuerte que el presente. El es el que, en efecto, nos juzgará. Y por supuesto, sin competencia alguna. Pero, si el porvenir no representa un valor para mí, ¿a quién o a qué me siento ligado?: ¿a Dios? ¿a la patria? ¿al pueblo? ¿al individuo?"

"Mi respuesta es tan ridícula como sincera: no me siento ligado a nada salvo a la desprestigiada herencia de Cervantes."

miércoles, 5 de enero de 2011

Kundera y el arte de la novela (I)

Síntesis de la primera parte

Husserl en 1935 habla sobre la crisis de la humanidad europea, dando a esa palabra la connotación de una identidad espiritual que abarca inclusive las Américas, partiendo desde la antigua Grecia. "La pasión por el conocimiento se adueño del hombre y el mundo presenta un interrogante que debe ser resuelto" dirá como explicación de esa búsqueda.

El identifica la crisis en el comienzo de la Edad Moderna, puntualmente en Galileo y en Descartes, pero también en el hecho de reducir al mundo en un simple objeto de estudio técnico-matemático, dejando de lado el mundo concreto de la vida.

Cuanto mas avanzaba ese conocimiento mas se abrían las
especialidades produciendo lo que Heidegger, discípulo de Husserl, llamaba, con una expresión hermosa y casi mágica, "el olvido del ser".  El hombre es eclipsado al ser "señor de la naturaleza", y como tal se convierte en una simple cosa, su "mundo de la vida"  no tiene ya valor ni interés alguno.

Kundera (K) dice; "los dos grandes filósofos han desvelado la ambigüedad de esta época que es degradación y progreso a la vez y, como todo lo humano, contiene el germen de su fin en su nacimiento. En efecto, para mí el creador de la Edad Moderna no es solamente Descartes, sino también Cervantes."

Ambos fenomenólogos en su evaluación de la Edad Moderna han dejado de lado a Cervantes quien tomo el tema del ser en el descubrimiento del arte europeo de la novela.

"Todos los grandes temas existenciales que Heidegger analiza en Ser y Tiempo, y que a su juicio han sido dejados de lado por toda la filosofía europea anterior, fueron revelados, expuestos, iluminados por cuatro siglos de novela (cuatro siglos de reencarnación europea de la novela). Uno tras otro, la novela ha descubierto por sus propios medios, por su propia lógica, los diferentes aspectos de la existencia: con los contemporáneos de Cervantes se pregunta qué es la aventura; con Samuel Richardson comienza a examinar "lo que sucede en el interior", al desvelar la vida secreta de los sentimientos; con Balzac descubre el arraigo del hombre en la Historia; con Flaubert explora la tierra hasta entonces incognita de lo cotidiano; con Tolstoi se acerca a la intervención de lo irracional en las decisiones y comportamiento humanos. La novela sondea el tiempo: el inalcanzable momento pasado con Marcel Proust; el inalcanzable momento presente con James Joyce. Se interroga con Thomas Mann sobre el papel de 105 mitos que, llegados del fondo de los tiempos, teledirigen nuestros pasos."

La novela que no descubre una parte hasta entonces desconocida de la existencia es inmoral. El conocimiento es la única moral de la novela.
Hermann Broch repetía: descubrir lo que sólo una novela puede descubrir es la única razón de ser de una novela.

"Cuando Dios abandonaba lentamente el lugar desde donde había dirigido el universo y su orden de valores, separado el bien del mal y dado un sentido a cada cosa, don Quijote salió de su casa y ya no estuvo en condiciones de reconocer el mundo. Este, en ausencia del Juez supremo, apareció de pronto en una dudosa ambigüedad; la única Verdad divina se descompuso en cientos de verdades relativas que los hombres se repartieron. De este modo nació el mundo de la Edad Moderna y con él la novela, su imagen y modelo."

"Comprender con Descartes el ego pensante como el fundamento de todo, estar de este modo solo frente al universo, es una actitud que Hegel, con razón, consideró heroica."

"Comprender con Cervantes el mundo como ambigüedad y dejar de lado una única verdad absoluta para presentar un montón de verdades relativas, como única sabiduría de lo incierto, exige una fuerza igualmente notable".

K nos dice que la necesidad humana e innata de juzgar no nos permite encontrar el interrogante que toda novela propone y caemos en la compulsión de fijar una posición moral. Juzgar antes que comprender, es el deseo que funda ideologías y religiones. Lo que hay en el fondo es una incapacidad de soportar la relatividad esencial de las cosas humanas haciendo frente a la ausencia de un Juez Supremo.
Debido a esa incapacidad la sabiduría de la novela (la sabiduría de la incertidumbre) es difícil de aceptar y de comprender.

Don Quijote recorre un mundo ilimitado, desde alli las novelas son de viajes, descubriendo personajes y lugares. Con Diderot el camino no importa y el tiempo tampoco, no hay principio ni fin. Europa no conoce fronteras. Siglo y medio despues el paisaje a desaparecido con un Balzac que muestra las construcciones sociales; la policia, la justicia, el mundo de las finanzas, el ejercito. "Más tarde aún, para Emma Bovary, el horizonte se estrecha hasta tal punto que parece un cerco. Las aventuras se encuentran  en otro lado y la nostalgia es insoportable. Pero el sueño sobre lo infinito del alma pierde su magia en el momento en que la Historia, o lo que ha quedado de ella -fuerza sobrehumana de una sociedad omnipotente- se apodera del hombre. Ya no le promete el bastón de mariscal, apenas le promete un puesto de agrimensor. Lo infinito del alma, si lo tiene, pasó a ser un apéndice casi inútil del hombre."

"El camino de la novela se dibuja como una historia paralela de la Edad Moderna. Si me giro para abarcarlo con la mirada, se me antoja extrañamente corto y cerrado. ¿No es el propio don Quijote quien, después de tres siglos de viaje, vuelve a su aldea transformado en agrimensor? Se había ido, antaño, a elegir sus aventuras, y ahora, en esa aldea bajo el castillo, ya no tiene elección, la aventura le es ordenada: un desdichado contencioso con la administración derivado de un error en su expediente. Después de tres siglos ¿qué ha ocurrido pues con la aventura, ese primer gran tema de la novela? ¿Acaso ha pasado a ser su propia parodia? ¿Qué significa esto? ¿Que el camino de la novela se cierra con una paradoja?"

K plantea una paradoja de la historia al comparar la evolución de la novela como emergente de una Edad Moderna que refuta a una Edad Media con la victoria de la razón. Sin embargo construye esas instituciones con el absurdo del poder y el orden teniendo como rasgo distintivo una agresividad desinteresada, inmotivada; que solo quiere su querer; por lo tanto es absolutamente irracional y ya no tiene un sistema de valores comúnmente admitido que pueda impedírselo.

"Esta paradoja, magistralmente resaltada en Los sonámbulos de Hermann Broch, es una de las que me gustaría llamar terminales. Hay otras. Por ejemplo: la Edad Moderna cultivaba el sueño de una humanidad que, dividida en diversas civilizaciones separadas, encontraría un día la unidad y, con ella, la paz eterna. Hoy, la historia del planeta es, finalmente, un todo indivisible, pero es la guerra, ambulante y perpetua, la que realiza y garantiza esa unidad de la humanidad largo tiempo soñada. La unidad de la humanidad signifìca: nadie puede escapar a ninguna parte."

"En las novelas de Kafka, Hasek, Musil y Broch, el monstruo llega del exterior y se llama Historia; ya no se parece al tren de los aventureros; es impersonal, ingobernable, incalculable, ininteligible -y nadie se le escapa. Es el momento (al terminar la guerra del 14) en que la pléyade de los grandes novelistas centro-europeos vio, tocó, captó las paradojas terminales de la Edad Moderna."

Biografía de Milan Kundera
Nació en Brno, República Checa (entonces Checoslovaquia), el 1 de abril de 1929. Su padre, el musicólogo y pianista Ludvík Kundera (1891-1971), era director de la academia de música.Al término de la Segunda Guerra Mundial, Kundera se afilió al Partido Comunista, del que fue expulsado tras los sucesos de 1948. Tuvo que ganarse la vida con diversas ocupaciones, particularmente como pianista de jazz, instrumento que su padre le había enseñado a tocar a muy temprana edad. Aquel mismo año termina sus estudios secundarios y comienza a estudiar literatura y estética en la Universidad Carolina de Praga, pero después de dos semestres se pasa a la Facultad de Cine de la Academia de Praga, que finaliza en 1952. En 1956 se reintegró en el Partido Comunista del que fue expulsado definitivamente en 1970. Enseñó historia del cine en la Academia de Música y Arte Dramático desde 1959 a 1969, y posteriormente en el Instituto de Estudios Cinematográficos de Praga.

Su primera novela, La broma, fue traducida a doce idiomas y obtuvo en 1968 el Premio de la Unión de Escritores Checoslovacos. En 1968, a consecuencia de la invasión soviética a su país, sus obras se prohibieron y quedó desempleado.

En 1975 consiguió emigrar a Francia. Entre ese año y 1980, enseñó literatura comparada en la Universidad de Rennes, y más tarde en la École des Hautes Études de París.

La vida está en otra parte obtiene el Premio Médicis a la mejor novela extranjera publicada en Francia durante el año de su aparición. Su siguiente novela, La despedida, obtuvo el Premio Mondello al mejor libro editado en Italia.

En 1981, el conjunto de la obra de Kundera mereció en Estados Unidos el Commonwealth Award, premio otorgado simultáneamente al conjunto de la obra dramática de Tennessee Williams. Ese año la publicación de El libro de la risa y el olvido le valió la revocación de su ciudadanía checa.

En 1982 recibió el Premio Europa-Literatura. En 1984 publicaría La insoportable levedad del ser, considerada como una de sus obras cumbres. Ya en 1985, sería galardonado con el Premio Jerusalén. Tres años más tarde La insoportable levedad del ser sería llevada al cine por el director Philip Kaufman, obteniendo un aceptable éxito.

A pesar de su militancia comunista en su juventud, Kundera se convirtió, desde el inicio de su actividad literaria, en un crítico mordaz del socialismo. A su vez, su principal obra, La insoportable levedad del ser, se ha convertido en una referencia importante a la hora de intentar comprender la disidencia vivida en Europa del Este durante la Guerra Fría.

En 2006 se publica por primera vez en su país su libro vendemiles, La insoportable levedad del ser, 22 años después de que se editara en París, Francia.

En 2007 recibe el Premio Nacional Checo de Literatura de cuya entrega se ausenta aduciendo problemas de salud.

En el año 2010, es nombrado Duque de Amarcord por el Rey Xavier I (Javier Marías), convirtiéndose así en el primer escritor checo en obtener título nobiliario en el ficticio Reino de Redonda.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Los cinco valores; Verdad; Rectitud; Paz; Amor; No violencia

Sai Baba

Externamente, podemos exhibir varias cualidades, pero los pensamientos y valores internos son sólo cinco: la verdad (satya), la rectitud (dharma), la paz (shanti), el amor (prema) y la no violencia (ahimsa). Estas son las cualidades innatas, no son superpuestas desde afuera. Ni pueden comprarse en ninguna tienda. Están arraigadas en el fondo de nuestras personalidades. Nuestro deber es hacerlas aparentes y reflejarlas en nuestras vidas diarias.

La verdad es eterna. Tiene que manifestarse desde adentro. Lo mismo es el caso de la rectitud o dharma. La verdad es la rectitud. Todos los demás valores están contenidos en la verdad y se originan de ella.

El amor es otra cualidad que es innata en los seres humanos. Debe hacerse aparente y compartirse con todos. Donde hay amor, no puede haber odio. El amor se transforma en no violencia. Una persona imbuida de amor no puede cometer ninguna clase de violencia. Donde no hay amor, la gente se causa daño las unas a las otras.

De la verdad emerge la rectitud. Cuando estas dos cualidades van juntas, esto resulta en paz. La paz se despliega como un comportamiento calmado y sereno. Una persona en ese estado dice, “Yo soy apacible”.

miércoles, 13 de octubre de 2010

La materia no existe. Todo es energía



Leonardo Bof
El título de este artículo resulta una obviedad para quien entienda mínimamente la teoría de la relatividad de Einstein, que afirma que materia y energía son equivalentes.
La materia es energía altamente condensada que puede ser liberada, como lo mostró lamentablemente la bomba atómica.

El camino de la ciencia ha hecho más o menos el siguiente recorrido: de la materia llegó al átomo, del átomo a las partículas subatómicas, de las partículas subatómicas a los «paquetes de onda» energética, de los paquetes de onda a las supercuerdas vibratorias en once dimensiones o más, representadas como música y color.

Así un electrón vibra más o menos quinientos billones de veces por segundo.

La vibración produce sonido y color. El universo sería, pues, una sinfonía de sonidos y colores.

De las supercuerdas se llegó, finalmente, a la energía de fondo, al vacío cuántico.

En este contexto, recuerdo siempre una frase dicha por W. Heisenberg, uno de los padres de la mecánica cuántica, en un semestre que dio en la Universidad de Munich en 1968 en el que pude participar, y que todavía suena en mis oídos: "El universo no está hecho de cosas sino de redes de energía vibratoria, emergiendo de algo todavía más profundo y sutil".

Por lo tanto, la materia perdió su foco central en favor de la energía que se organiza en campos y redes.

¿Qué es ese "algo más profundo y sutil" de donde emerge todo?

Los físicos cuánticos y astrofísicos lo llaman "energía de fondo" o "vacío cuántico", expresión inadecuada porque dice lo contrario de lo que la palabra vacío significa.

El vacío cuántico representa la plenitud de todas las posibles energías y sus eventuales densificaciones en los seres. De ahí que hoy se prefiera la expresión pregnant void «vacío preñado» o la "fuente originaria de todo ser".

No es algo que pueda ser representado en las categorías convencionales de espacio-tiempo, pues es algo anterior a todo lo que existe, anterior al espacio-tiempo y a las cuatro energías fundamentales, la gravitatoria, la electromagnética, la nuclear fuerte y la débil.

Algunos astrofísicos lo imaginan como una especie de vasto océano, sin márgenes, ilimitado, inefable, indescriptible y misterioso en el cual, como en un útero infinito, están hospedadas todas las posibilidades y virtualidades de ser.

De allí emergió, sin que podamos saber cómo ni por qué, aquel puntito extremadamente lleno de energía, inimaginablemente caliente que después explotó (big bang) dando origen a nuestro universo.

Nada impide que de aquella energía de fondo hayan surgido otros puntos, gestando también otras singularidades y otros universos paralelos o en otra dimensión.

Con la aparición del universo, irrumpió simultáneamente el espacio-tiempo.

El tiempo es el movimiento de la fluctuación de las energías y de la expansión de la materia.

El espacio no es el vacío estático dentro del cual todo sucede, sino aquel proceso continuamente abierto que permite que las redes de energía y los seres se manifiesten.

La estabilidad de la materia presupone la presencia de una poderosísima energía subyacente que la mantiene en este estado.

En realidad, nosotros percibimos la materia como algo sólido porque las vibraciones de la energía son tan rápidas que no alcanzamos a percibirlas con los sentidos corporales.

Pero para eso nos ayuda la física cuántica, justamente porque se ocupa de las partículas y de las redes de energía, que nos abren esta visión diferente de la realidad.

La energía es y está en todo. Sin energía nada podría subsistir.

Como seres conscientes y espirituales, somos una realización complejísima, sutil y extremadamente interactiva de energía.

¿Qué es esa de energía de fondo que se manifiesta bajo tantas formas?

No hay ninguna teoría científica que la defina.

Además necesitamos de la energía para definir la energía.

No hay como escapar de esta redundancia, observada ya por Max Planck.

Esta Energía tal vez sea la mejor metáfora de lo que significa Dios, cuyos nombres pueden variar, pero señalan siempre la misma Energía subyacente.

Ya el Tao Te Ching decía lo mismo del Tao:

"El Tao es vacío, imposible de colmar, y por eso, inagotable en su acción.

En su profundidad reside el origen de todas las cosas y unifica el mundo".

La singularidad del ser humano es poder entrar en contacto consciente con esta Energía.

Él puede invocarla, acogerla y percibirla en forma de vida, de irradiación y de entusiasmo.



Extraído de: http://www.elciudadano.cl/2010/10/08/la-materia-no-existe-todo-es-energia/

jueves, 5 de agosto de 2010

Introducción al Pensamiento Estructural Dinámico y a su Método. Por Daniel León

En algún momento del desarrollo de su conciencia, el hombre comenzó a preguntarse por el sentido del mundo y por el sentido de su propia existencia.

Todas las civilizaciones antiguas, sin excepción, desarrollaron cosmogonías, es decir, leyendas, historias y explicaciones sobre el origen del mundo.
Si desarrollaron tales respuestas es porque se preguntaban por ello.

Según Heidegger, lo que caracteriza al hombre es que se trata del (único) ser que se pregunta por el ser.
Preguntarse por el significado de lo existente es buscar un significado oculto detrás de los significados que comúnmente asignamos a los objetos de nuestra vida cotidiana.

Es buscar una unidad significativa en la diversidad de fenómenos que aparecen en nuestra conciencia.

Ello necesariamente nos aleja momentáneamente del mundo, y nos sumerge en un estado de perplejidad. En tal estado de perplejidad, la imagen del mundo se modifica. Los datos de los sentidos se tornan dudosos, y no sabemos en qué creer.

No sabemos cómo es el mundo, ni qué significa. Tampoco sabemos qué somos nosotros, ni qué sentido tiene nuestra existencia.

Pero en ese estado de perplejidad, existe al menos una cosa de la que podemos estar seguros: que estamos allí, presenciando el espectáculo – verdadero o falso, que se ofrece a nuestros sentidos.

Nuestra mente, nuestra conciencia, certera o ilusionada, está presente. De eso, parece, que no podemos dudar.

El primero que afirmó esto fue Descartes. Dijo: “Pienso, luego, existo”, y abrió un nuevo camino en el espacio de la filosofía.

Platón decía que lo único real eran las ideas, mientras que Aristóteles afirmaba lo mismo respecto de las sustancias.

Ahora Descartes presentaba a la subjetividad humana como fundamento de todo conocimiento verdadero.

Ciento cincuenta años después, Emmanuel Kant perfeccionó esa noción, al advertir que, para que la experiencia del mundo sea posible, debemos contar con una estructura racional que sondee el mundo, que busque en el mundo de un modo activo, y luego organice los datos recibidos por medio de los sentidos, en función de su interés original.
Superando al racionalismo, que sostenía que podía conocerse el mundo con la sola ayuda de la razón, y al empirismo, que, por el contrario, afirmaba que el único conocimiento legítimo era el proveniente de la experiencia sensorial, Kant fue capaz de comprender el trabajo de los sentidos y el trabajo de la razón como partes de una misma estructura, que hoy podemos llamar la estructura de la conciencia.

Dos aspectos bien diferenciados de nuestro psiquismo, como son la experiencia sensorial y la razón, que hasta ese momento se entendían en forma separada, fueron a partir de ese momento comprendidos, sintéticamente, como partes de una misma estructura.
Así entramos en el mundo de las estructuras, a través de un ejemplo que muestra cómo nuestra mente adquiere nuevos conocimientos por medio de la formación de síntesis mentales, relacionando datos y conceptos que antes no estaban relacionados.

Dos ideas diferenciadas se complementan para dar origen a una nueva idea, que no niega las ideas anteriores, pero que las comprende como aspectos parciales de una realidad mayor.

Es interesante comprender que nuestra mente funciona estructuralmente, con la misma forma que se observa en el mundo supuestamente “exterior”.

El mundo se presenta estructurado, y nuestra mente se presenta estructurada de un modo similar.

Hegel desarrolló esta idea en forma exhaustiva, comenzando por explicar la génesis de los conceptos. Observó que ningún objeto de este mundo puede definirse en forma aislada, sino que todo se define en relación con algo más.

Por ejemplo, no puede pensarse en el significado del concepto “luz” sin pensar en el significado del concepto “oscuridad”. Luz y oscuridad forman así una estructura conceptual indisoluble que se despliega en el tiempo a medida que la mente la recorre, en diferentes momentos.

A este movimiento de la mente entre objetos opuestos, que se definen por necesidad uno junto al otro, Hegel lo llamó “devenir”.

Luego postuló que ese encadenamiento estructural entre opuestos que él llamó “dialéctica” podía extenderse desde lo mental al resto de la realidad perceptible.

Ese encadenamiento constituía la forma subyacente de todo el universo. Todo el universo estaba interconectado, constituyendo “un organismo de relaciones dialécticas”.

Cuando se pretende describir a la dialéctica hegeliana con los términos "tesis, antítesis y síntesis" (que no corresponden a Hegel, sino a Fichte), se comete un error, pues entre la "antítesis" y la "síntesis" falta un paso, que Hegel llamaba "negación de la negación", y que nosotros llamaremos "complementación".

Diremos entonces que, a partir de una síntesis de nivel 1, se produce una diferenciación, luego una complementación, y se llega así a una síntesis de nivel 2, superadora de la anterior.

A este proceso de génesis estructural se lo puede representar como una espiral ascendente, donde se repiten formas circulares mientras el proceso avanza en dirección axial.

Ensayando una clasificación de las estructuras, podemos distinguir entre Estructuras Espaciales (la estructura de la materia, la de los organismos vivos, etc.) y Estructuras Temporales o funcionales (la estructura de la percepción, la del lenguaje, etc.).

Como ya dijimos, toda estructura se desarrolla a partir de procesos de
diferenciación, complementación y síntesis.

Aquí vemos un ejemplo de diferenciación: la división celular.
En el desarrollo de los embriones ocurre luego una diferenciación de otro nivel, cuando las células originales, previamente indiferenciadas, van adquiriendo progresivamente las características propias de cada órgano y tejido. Luego cada conjunto se complementa y da origen al órgano y tejido en cuestión.
Por último, una complementación de nivel superior, da origen a la gran síntesis querepresenta el organismo en su conjunto.

También el mundo inanimado se desarrolla por diferenciación, complementación y síntesis.

Los átomos de hidrógeno se diferenciaron entre sí en las primeras etapas de la formación del universo, para complementarse luego dando origen a la formación de las estrellas y a la síntesis representada por los nuevos elementos (más pesados) que a partir de ellas se van formando.

En todos los casos, los individuos que se forman durante la “síntesis” son de un nivel jerárquico superior al de los individuos de la anterior etapa de diferenciación, y también presentan mayor complejidad interna.

Individuos y dividuos: todos y partes
Veamos algunas características que definen el concepto de "orden jerárquico". La primera es la relatividad de los conceptos "parte" y "todo", cuando se aplican a cualquier sub-sistema de una estructura organizada jerárquicamente.

"Parte" normalmente significa algo incompleto, fragmentario, sin existencia legítima propia.

"Todo" por el contrario, representa algo completo en sí mismo, independiente y capaz de autodeterminación.

Pero "partes" y "todos" en este sentido absoluto sencillamente no existen: lo que observamos en las células, órganos, moléculas, átomos, etc., es que estos conceptos de "parte" y "todo" se entremezclan.

Para designar a estas entidades intermedias, que son partes o todos según como se las mire, vamos a utilizar el término “individuo”, con el cual vamos a caracterizar a una unidad estructural con características particulares.

Por ejemplo, un “individuo de agua” es una molécula de agua. Sabemos que esta molécula está formada por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno, que son también individuos, pero de un nivel inferior.

Llamamos “individuo” a la molécula de agua porque si logramos dividirla dejamos de tener agua: obtenemos una mezcla de gases pero el agua desaparece.

A continuación veremos algunos ejemplos de estructuras biológicas y sociales:

El árbol del lenguaje
Una estructura puede ser descripta como un sistema de múltiples niveles ordenados jerárquicamente.

Tal sistema puede representarse por medio de la figura de un árbol invertido, que se ramifica hacia "abajo", como muestra esta figura: ver link

Entrando en el tema del lenguaje, comenzaremos por señalar que, mientras el ojo recibe datos por varios canales simultáneamente, el oído lo hace en forma lineal o secuencial.

La integración se realiza con el auxilio de la memoria, y de acuerdo al proceso que veremos a continuación.

Existe un primer nivel de percepción auditiva constituido por los "fonemas". Nuestro oído no distingue a los fonemas separadamente, sino que los integra en unidades mayores denominadas "morfemas", que son aproximadamente del tamaño de una sílaba.

Los fonemas son sólo sonidos; los morfemas, en cambio, son unidades
significativas de lenguaje. Son las más simples unidades significativas.
En un nivel de integración superior, los morfemas o sílabas se constituyen en palabras, y estas a su vez (en el nivel siguiente), en frases.

En el caso de una secretaria que toma un dictado de su jefe, se puede observar que ella permanece inmóvil durante las primeras palabras del dictado. Un momento después, arranca a escribir rápidamente hasta un cierto punto, quedando luego otra vez inmóvil a la expectativa de una nueva porción del dictado.

Este comportamiento irregular en el desarrollo de la escritura, se explica porque la secretaria debe "ascender" en el árbol del lenguaje, integrando sonidos en sílabas, sílabas en palabras, y por último palabras en una frase significativa.

Posteriormente, comienza un "descenso" en el cual, una vez la frase ha definido su significado, se confirman las palabras que la componen, y por último se confirman (y tipean) las letras correspondientes.

El cartero y el perro
Un niño de tres años observa como su perro muerde al cartero, y como éste responde dándole una patada. Posteriormente se dirige a su madre y le dice: "el cartero pateó al perro!".

La psico-linguística de Chomsky presenta el siguiente esquema para mostrar cómo se genera una frase: ver link

La "Idea" puede ser también una imagen, o la intención de decir algo, que aún no ha sido articulado.

Luego esta “intención de decir algo”, que en el primer nivel es experimentada como una sola unidad, se diferencia en dos ramas: el sujeto y su acción.

Se trata de un esfuerzo abstractivo. Luego la frase verbal se divide a su vez de la misma forma.

Por último, las dos frases nominales se dividen en nombre y artículo, y la secuencia completa está lista para ser transformada en ondas sonoras que serán emitidas al exterior.

Es como si una roca sin forma fuera dividida en pequeñas piedras que, montadas en una cinta transportadora, fueran enviadas al exterior.
El proceso inverso se realiza en la persona que recibe el mensaje.

La secuencia lineal de sonidos es tomada como base para reconstruir el "árbol", integrando sonidos en sílabas, sílabas en palabras y palabras en frases.

Hemos descrito una estructura que se desarticula y articula sucesivamente a lo largo del tiempo.

Una estructura que solo existe, y que sólo se percibe, en el tiempo.

Estructuras sociales:
La razón por la cual toda sociedad relativamente estable debe estar organizada de modo estructural es que, sin sub-sistemas estables, el conjunto sencillamente no puede mantenerse unido.

Pero ninguna organización humana avanzada es una estructura monolítica formada por una única jerarquía.

En todos los casos se observan diferentes "jerarquías de control" que coexisten, mezclándose entre sí e influyéndose mutuamente. Ejemplos son las jerarquías gubernamentales, militares, políticas, religiosas, económicas, profesionales, etc.

Estas jerarquías pueden ser más o menos rígidas o elásticas, pueden estar guiadas en mayor o menor medida por "feedback" proveniente de los escalones inferiores (electores, empleados, etc.), pero en todos los casos deben tener una estructura tipo "árbol" bien articulada, sin lo cual resultaría una situación de anarquía (cosa que en efecto sucede cuando alguna conmoción social cercena el tronco del "árbol").

Entremezcladas con estas jerarquías de control hay otras que derivan de la cohesión social (familias, clanes) y de la distribución geográfica (barrios, municipios, distritos).

En el caso de un departamento gubernamental o una oficina comercial el
"organigrama" suele estar colgado en la pared, y presenta un aspecto similar al siguiente diagrama: ver link

En este caso los individuos se definen por medio de la función que cumple cada uno dentro de la estructura (gerencia de ventas, departamento de administración , etc.).

Dentro de cada individuo debe existir cierto nivel de cohesión, y también debe existir cierta separación entre ellos, para que el organigrama sea preciso.

A pesar de estar sujeto a control desde "arriba", cada individuo debe disponer de cierto nivel de autonomía: sin división de trabajos y delegación de poderes, ninguna estructura social puede funcionar efectivamente.

La dialéctica social básica: autoafirmación vs. integración
A nivel individual cierto grado de autoafirmación - iniciativa, ambición, competitividad - es indispensable en una sociedad dinámica.

Al mismo tiempo, el individuo depende, y debe integrarse a su grupo social. Si se trata de una persona bien ajustada, la tendencia autoafirmativa y la tendencia integradora están más o menos balanceadas, y el individuo vive guardando cierto equilibrio dinámico con su medio social.

Todo individuo, como el dios romano Jano, es una entidad de dos caras: mirando hacia "adentro", se ve a sí mismo como un todo único, y mirando hacia "afuera", como una parte dependiente.

Su tendencia autoafirmativa es la manifestación dinámica de su independencia y autonomía como individuo. Su tendencia integradora, la manifestación de su dependencia con respecto a un "todo" mayor al cual pertenece.

Todas las jerarquías tienen un carácter de "parte dentro de parte", pero esto es más
fácilmente reconocible en las jerarquías espaciales que en las funcionales.
En estas últimas, por ejemplo en el lenguaje o la música, se generan formas dentro de formas en el tiempo.

El aspecto estructural-espacial de una agrupación militar puede ser representado por medio del diagrama siguiente, donde se ve como los pelotones están "encapsulados" dentro de compañías, las compañías dentro de batallones, etc. Pero este tipo de diagrama contiene menos información que el "árbol".

Otros autores incluyen las jerarquías simbólicas (música, lenguaje, matemáticas), que coinciden con las antes denominadas "funcionales"; las jerarquías clasificatorias (el reino animal o vegetal, el índice temático de una biblioteca) y las jerarquías evolutivas (filogenia, ontogenia) que muestran un proceso de desarrollo a lo largo del tiempo.

Estructuras físicas inanimadas:
Descendiendo hacia el mundo microscópico, nos encontramos con que, en esa dirección, el ordenamiento jerárquico es abierto.

El átomo, cuyo nombre en griego significa "indivisible", ha resultado ser un individuo complejo: mirando hacia afuera, se asocia con otros átomos como si fuera una unidad sin partes, pero mirando hacia adentro se pueden observar interacciones entre el núcleo y las diversas capas de electrones, así como una variedad de partículas dentro del núcleo.

Las reglas que gobiernan las interacciones entre los componentes del átomo son diferentes a las que gobiernan las combinaciones de los diferentes átomos entre si.

Yendo desde el universo en miniatura hacia el universo mayor, nuevamente encontramos el orden jerárquico. Los satélites giran alrededor de los planetas, los planetas alrededor de las estrellas, las estrellas alrededor del centro de las galaxias, etc.

En todos estos sistemas dinámicos, la estabilidad se mantiene por el equilibrio entre fuerzas que se oponen.

Unas son las fuerzas centrífugas, separativas o inerciales, que representan la característica cuasi-independiente de las partes, y otras las fuerzas centrípetas, atractivas o cohesivas que mantienen a cada parte en su lugar, permitiendo así la integración del todo.

Estructuras orgánicas:
Las moléculas de mayor complejidad conocida constituyen la base de la materia viva. He aquí la molécula de ADN. Observemos ahora una red de proteínas, constituyentes de la materia celular: ver link

Adentrándonos en el terreno de las células, nos encontramos con los llamados  “Organelos”.

Con este nombre se conoce a ciertas estructuras sub-celulares, de gran nivel de complejidad. Mitocondrias, Centrosomas, Cromosomas, tienen la notable propiedad de funcionar como individuos autónomos, cada uno siguiendo su propio código de reglas.

Anteriormente se consideraba a la célula como el "átomo" de la vida. Ahora ha quedado en evidencia que también ella es una estructura compuesta por individuos de menor nivel.

La misma observación se aplica a las unidades mayores de un organismo: tejidos, nervios, músculos, órganos, tienen cada uno su propio ritmo y estructura.
Cada órgano tiene sus propios centros de coordinación, y sus elementos de autorregulación, y es capaz de continuar funcionando fuera del organismo de origen, siempre que se lo provea de un medio ambiente adecuado.

Un organismo no es un simple agregado de procesos físico-químicos, sino una estructura jerárquica en la que cada miembro es a su vez, un organismo de características propias.

Estructuras en el psiquismo: esquema general
Puede describirse la estructura del psiquismo en función de sus componentes esenciales: sentidos, conciencia y memoria.

Los sentidos, externos e internos, entregan información a la conciencia.
La conciencia relaciona los datos de los sentidos con datos de la memoria, permitiendo el reconocimiento y la aprehensión de nuevos objetos.

La memoria trabaja en constante comunicación con la conciencia, almacenando y entregando información estructurada.

Estructuras en el psiquismo: sentidos
Los sentidos externos son la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto.
Los sentidos internos son el cenestésico, que entrega sensaciones difusas del intracuerpo, y el kinestésico, que entrega informaciones sobre la posición o el movimiento del cuerpo.

Cualitativamente la cenestesia es la integración de una serie de sensaciones diversas emanadas de nuestra corporalidad: sensación de hambre, de sed, de bienestar, de malestar, de angustia, de ligereza, de fortaleza, de depresión, de fatiga, de debilidad, etc.

No es posible una enumeración completa porque muchas de tales sensaciones no tienen una denominación propia, por tratarse de sensaciones difusas, indefinidas, indeterminadas.

El siguiente experimento nos ilustra sobre el nivel de estructuración que existe, ya, en el nivel más elemental, que es el de los sentidos:

Mediante una pequeña operación quirúrgica, se conecta el nervio auditivo de un gato a un amplificador electrónico, de tal modo que en un parlante se detectan los impulsos que viajan hacia el cerebro del gato.

Se coloca un metrónomo en la habitación para tener una fuente sonora claramente detectable. De esta manera, los impulsos correspondientes a cada señal del metrónomo se oyen claramente en el parlante.

Pero, cuando alguien trae un rata dentro de una jarra, y la ubica a la vista del gato, se produce el siguiente fenómeno: los impulsos sonoros se debilitan hasta desaparecer.

Como se ve en este experimento, el cerebro del gato inhibe la función del oído, hasta que no hay más impulsos sonoros en el nervio. El gato es capaz de elegir qué es para él un estímulo, y qué no lo es.

Estructuras en el psiquismo: conciencia
Llamamos "conciencia" al aparato que coordina y estructura las sensaciones, las imágenes y los recuerdos del psiquismo humano.

Desde una perspectiva vivencial, puede decirse que la estructura mínima de la conciencia es la relación acto-objeto, ligada por los mecanismos de intencionalidad.

La conciencia trabaja – necesariamente – con objetos, pero, para que una serie de datos sensoriales pueda ser percibida como “un objeto”, es necesario someter a esos datos sensoriales a una serie de procedimientos de bajo nivel.

La información debe ser filtrada, decodificada, analizada, etc., hasta que pueda convertirse en un mensaje con significado. Estas operaciones, la mayoría de las cuales realizamos inconcientemente, son llevadas a cabo por una completa jerarquía de "agencias de proceso" construidas dentro del aparato de percepción.

En el primer nivel, hay un filtrado de las sensaciones que son irrelevantes para la actividad en que se está, o para los intereses del momento.

Por ejemplo, ahora no tomamos en cuenta la sensación de presión de nuestra espalda contra la silla. El ojo y el oído están también equipados con elementos discriminadores automáticos para esta función.

En el segundo nivel tenemos una serie de mecanismos llamados "habilidades de la percepción", reglas de juego que nos permiten obtener un significado dentro del cambiante mosaico de las percepciones.

Existe, por ejemplo, el mecanismo llamado "el fenómeno del tamaño constante", mediante el cual hacemos abstracción de la diferencia de tamaño que presenta a nuestro ojo un objeto, según esté más cerca o más lejos en un momento dado. Esto hace que el objeto aparezca como de tamaño constante.

El próximo escalón (superior) en la jerarquía nos lleva al reconocimiento de patrones.

Si escuchamos una orquesta sinfónica, con más de cincuenta instrumentos, podemos distinguir entre ellos el sonido de un violín, un cimbal, etc.

Lo extraordinario es considerar que en cada instante, la señal que llega a nuestro oído no es más que cierta presión de aire.

Esa presión varía en el instante siguiente, y así se constituyen las ondas sonoras.
Para poder discriminar y reconocer el patrón característico de uno o mas instrumentos, debe existir un aparato integrador en nuestro psiquismo.

Otro tanto sucede con el reconocimiento de las formas visuales. Hay una actividad integradora que funciona en varios niveles, percibiendo primero formas sencillas como lazos, triángulos, rectas, etc., y luego integrando sus relaciones. De este modo se puede reconocer una letra "f" aunque sea escrita en diferentes formas.

Estructuras en el psiquismo: memoria
Ya hemos hablado de la conciencia; agreguemos ahora que la conciencia no puede trabajar sin el auxilio de la memoria, así como la memoria no puede trabajar sin el auxilio de la conciencia.

Conciencia y memoria forman entonces una estructura indisoluble, que opera en diferentes niveles, desde lo más mecánico y automático hasta los más amplios ámbitos de la reflexión y la abstracción.

De modo que, aunque a continuación vamos a describir diversos modos de
funcionamiento de la memoria, debe tenerse en cuenta que estos modos de
funcionamiento involucran siempre el trabajo de la conciencia.

La mayoría de nuestras memorias son sólo "sedimentos deshidratados de antiguas percepciones que han perdido su sabor", pero existen ciertos fragmentos (escenas, episodios) que recordamos vívidamente, tal vez por su contenido emocional.
En general, entonces, podemos hablar de dos tipos de memoria: una que
llamaremos "abstractiva" y otra que llamaremos "gráfica".

Memoria abstractiva
El grueso de lo que somos capaces de recordar es del tipo abstractivo. Tomemos un ejemplo simple: supongamos que vemos una película en TV. Las palabras exactas de cada actor son olvidadas al momento en que este pronuncia su próxima línea, y sólo el significado permanece; la próxima mañana sólo recordamos la secuencia general de las escenas que constituyeron la historia; y un año mas tarde (con suerte), sólo
que se trataba de un triángulo entre dos hombres y una mujer en una isla desierta. El argumento original ha sido "deshojado", y sólo permanece la idea central, el "esqueleto" del original.

La memoria realiza el proceso inverso al de la creación de la historia, ya que su autor, partiendo justamente de una idea central, la fue desplegando en sucesivos actos, cada uno compuesto de diferentes escenas, frases, palabras, etc.

Algo similar ocurre con nuestras vivencias cotidianas: a medida que transcurre el tiempo, nuestra memoria se reduce más y más a un condensado abstracto de la experiencia original.

Este empobrecimiento de la experiencia vivida es inevitable. El proceso de abstracción y generalización implica necesariamente el sacrificio de los detalles particulares.

Si nuestra memoria no funcionara abstrayendo universales como "R" o "árbol", o "perro", resultaría completamente inútil, ya que no podríamos reconocer ningún objeto de la percepción, en vista de que cada nueva percepción es en realidad diferente de todas las anteriores.

La memoria abstractiva implica un sistema de conocimientos archivados y
jerárquicamente ordenados, con títulos, sub-títulos y referencias cruzadas como el catálogo de materias de una biblioteca.

La memoria no está basada en una sola jerarquía abstractiva, sino en un entrecruzamiento de diversas jerarquías, como la del oído, el tacto o la vista, por ejemplo.
Es como una floresta con diferentes árboles cuyas ramas se entrecruzan.

Por ejemplo, uno puede reconocer una melodía tocada en un violín aunque sólo la haya escuchado previamente en un piano, por lo que puede suponerse que melodía y timbre son abstracciones archivadas en forma independiente.

Una jerarquía abstrae la melodía y filtra todo lo demás como irrelevante, y otra hace lo mismo con el timbre.

El recuerdo de lo vivido sería entonces posible por la cooperación de estos diferentes archivos, que aportando cada uno un aspecto de lo experimentado permitirían la reconstrucción aproximada del momento pasado.

Cada una de estas jerarquías de la percepción y la memoria está definida por un particular criterio de relevancia. Cuáles estarán actuando en un momento determinado es algo que depende de los intereses del sujeto y del estado mental del momento.

Memoria gráfica
La hipótesis descripta en el punto anterior se refiere exclusivamente a la memoria "abstractiva", que por si misma no es suficiente para explicar el particular "brillo" con que recordamos ciertos aspectos de nuestra vida.

Uno puede por ejemplo recordar una frase dicha por el protagonista de una obra de teatro, o una novela, aunque no recuerde el nombre del autor o la temática general a que aquello se refería. Es decir, se recuerda el dato fuera de contexto.

Frases o escenas tal vez irrelevantes desde el punto de vista lógico, pero que tienen cierta especial significación emocional.

El motivo por el cual una particular percepción puede resultar emocionante es algo de lo que no siempre se es conciente. Puede producirse por una oscura asociación de imágenes del momento, por ejemplo. Nadie piensa todo el tiempo en términos de jerarquías abstractivas.
La emoción colorea constantemente nuestras percepciones, e implica en su gestación a ciertas estructuras del cerebro que son filogenéticamente más antiguas que las dedicadas a la abstracción.

Estructuras de acción en el mundo - Disparadores
A veces se aprieta un botón y esto pone en marcha una serie de complejos mecanismos que habían sido establecidos previamente. Pero la acción que dispara esta secuencia es simple: se aprieta un botón.

Estos mecanismos disparadores son comunes en los organismos biológicos y sociales.
Por ese medio un escalón dado de la jerarquía pone en funcionamiento un elemento del escalón inferior.

Por ejemplo el ministro de transporte decide construir una nueva autopista - decisión simple, pero que en su implementación pone en marcha varios departamentos (presupuesto, contratos, financiamiento, etc.) y representa la ejecución de muchas operaciones en diferentes niveles de la estructura.

En el ámbito biológico funciona igual: la conciencia da una orden simple como "enciende un cigarrillo", y esto pone en marcha una serie de complejos mecanismos que involucran al sistema nervioso y muscular.

Así se generan las habilidades y hábitos motrices, como caminar, escribir a máquina o conducir un automóvil.

Estas actividades (una vez aprendidas) son ejecutadas de modo más o menos mecánico, y no requieren de la intervención de los centros superiores, a menos que ocurra algo que obligue a "desconectar" la marcha de una de estas rutinas.

Por ejemplo, manejar un automóvil incluye el mecanismo de frenar ante un obstáculo, pero si hay hielo sobre el camino puede ser peligroso frenar, y la estrategia se modifica. Esto ya es algo que se sale de la rutina.

Mas aún: si en ese momento cruza un perro o un niño, habrá que tomar una decisión que involucra a otros niveles, incluso algunos de tipo transpersonal como lo son las consideraciones de tipo moral, las referidas a la responsabilidad, etc.

También se observan “disparadores” en la secuencia de desarrollo de un embrión.
En ese caso puede observarse cómo etapa por etapa, escalón por escalón, se va construyendo y desplegando un nuevo y complejísimo ser viviente a partir de las instrucciones contenidas en el código genético.

Y cada etapa es iniciada por un disparador biológico (enzimas, hormonas, y otros catalizadores por el estilo).
Determinismo y liberación
El ser humano es una estructura que se desarrolla e interactúa en la estructura mayor de la sociedad.

En los niveles más altos de esa estructura que es el ser humano, encontramos formas de conducta más complejas, más flexibles y menos predecibles, mientras que al descender, las conductas se hacen más mecanizadas, más estereotipadas y predecibles.

Si vamos a escribir una carta a un amigo, es difícil saber qué vamos a escribir en un principio: la cantidad de alternativas es grande. Una vez decidido lo que vamos a decirle, tendremos varias formas de expresar nuestra idea, pero dentro de las restricciones que impone la gramática y el vocabulario; y una vez definidas las frases que pensamos decirle, el trabajo de tipear las letras es ya decididamente mecánico y casi no ofrece variantes o alternativas en su ejecución.

En general puede decirse que un individuo del nivel "n" en una jerarquía tiene más "grados de libertad" (mayor variedad de alternativas de elección) que un individuo del nivel "n-1".

Así resulta que la flexibilidad aumenta, y la rigidez disminuye, a medida que nos movemos hacia los niveles superiores de la jerarquía.
La mecanización de hábitos:
En el hombre, los instintos innatos son la base sobre la que se construye el aprendizaje. Mientras estamos aprendiendo a realizar una tarea debemos concentrarnos en cada detalle de lo que hacemos.

Luego el aprendizaje comienza a condensarse en hábitos: con creciente maestría leemos, escribimos y tipeamos "automáticamente", lo cual significa que las reglas que controlan la actividad son ahora ejecutadas inconcientemente.

El aspecto positivo de la mecanización de hábitos, es que permite disponer de energía libre: uno no puede prestar toda su atención al tráfico hasta que aprende a manejar "bien".

El aspecto negativo puede presentarse cuando la mecanización comienza a "subir" a los niveles superiores de la jerarquía.

Entonces aparecen esas conductas rígidas, donde se responde a todo con clichés, con frases hechas. Sería el caso de una persona esclava de sus hábitos, incapaz de modificarlos, o de generar otros nuevos.

Los seres humanos no son máquinas, pero con mucha frecuencia se comportan como si lo fueran.
Estructuras en la evolución: la homología
El principio fundamental de la estrategia evolutiva, es la estandarización de los subensambles.

Es fácil ejemplificar esto refiriéndose a los diferentes modelos de automóviles: todos tienen ruedas, motores, carburadores, frenos, etc.

Cada uno de estos componentes es un individuo, autosuficiente en cierta medida.
El motor de un auto puede ser transferido a otro, y cumplir con su función de manera normal.

Ahora bien: ¿cómo evolucionan los automóviles? los fabricantes saben muy bien que no tendría sentido pretender diseñar un auto desde cero; por tanto todo nuevo diseño se basa en la utilización de partes ya existentes (chasis, frenos, etc.), partes cuyo diseño también evoluciona, pero manteniendo una estructura esencial.

El mismo principio opera a nivel biológico: comparemos las estructuras del brazo de un hombre, un perro, un pájaro y una ballena, y veremos que la evolución ha retenido el mismo diseño básico: ver link

El brazo humano y el ala de un ave son llamados órganos homólogos, debido a que tienen el mismo diseño estructural en cuanto a huesos, músculos, vasos sanguíneos y nervios. Estos órganos homólogos descienden de un mismo órgano ancestral.

La evolución opera modificando un componente ya existente, para adaptarlo a la nueva función.

Así sucedió con el brazo del antiguo reptil, cuando hace más de dos millones de años surgieron las aves y los mamíferos. El brazo se ha convertido así en un individuo evolutivo estable.

Este principio se mantiene a lo largo de toda la línea, desde el nivel sub-celular hasta el "circuito de cableado" del cerebro del primate. El mismo tipo de organelos componen la célula del ratón y del hombre.

El mismo tipo de proteína contráctil sirve al movimiento de la ameba y al de los dedos de un pianista; las mismas cuatro unidades químicas básicas constituyen el alfabeto hereditario a lo largo de todo el reino vegetal y animal; sólo las palabras son diferentes para cada criatura.
Arquetipos en biología
Mucho antes de Darwin, los naturalistas se dividían entre "evolucionistas", y "antievolucionistas"; no obstante, todos estaban impresionados por la similitud de órganos y diseños en especies que, en otros aspectos, eran muy diferentes entre si.

En 1790, Goethe formuló una hipótesis según la cual todas las plantas existentes derivan de un ancestro común, que llamó "Arquiplanta", y todos los órganos que constituyen las plantas son modificaciones homólogas de una misma estructura, expresada en su forma más simple en la hoja.

Sus seguidores en Alemania, los filósofos naturalistas, se sintieron fascinados por la recurrencia de las mismas formas básicas en las plantas y animales en todo el mundo natural.

A estas formas las llamaron "arquetipos", y pensaban que constituían la clave del diseño de la Creación.

Estos Naturphilosophen (a diferencia de Goethe) no eran evolucionistas, sino que atribuían esta homología a la "parsimonia del Divino Creador".

Independientemente de estas creencias, el concepto de homología llegó para quedarse, y se constituyó en la piedra angular de la moderna teoría evolutiva.
Los animales y las plantas están constituidos por organelos homólogos como la mitocondria, órganos homólogos como pulmones y branquias, miembros homólogos como alas y brazos.

El fenómeno de la homología muestra la existencia del principio jerárquico tanto en Ontogenia (evolución del individuo) como en Filogenia (evolución de la especie).

La Ley del Balance
En 1917, D'Arcy Thompson encontró ciertas relaciones geométricas que muestran cómo una especie puede transformarse en otra y aún así conservar su diseño básico.
El gráfico muestra un pez puercoespín (Diodon) y otro pez de aspecto bien diferente: el pez sol (Orthogoriscus). Ahora imaginemos que el dibujo del pez puercoespín y su retícula cartesiana se hacen sobre un material flexible como la goma.
Esta goma es más gruesa a la izquierda que a la derecha, de modo que cuando la estiramos en sentido vertical, se estira más del lado derecho, dando así el dibujo del pez sol. Esto significa que los diseños de ambos peces guardan entre si una relación matemática simple.

Thompson encontró que este fenómeno tiene validez general.
Poniendo la silueta exterior de un animal dentro de una grilla cartesiana, y luego haciendo lo mismo con otro animal perteneciente al mismo grupo zoológico, encontró que podía transformar una forma en otra por medio de un truco geométrico como el descrito con el simil de la goma, y que esta transformación podía expresarse por medio de una fórmula matemática sencilla.

En el próximo diagrama se muestra una transformación similar: de un cráneo de mandril a uno de chimpancé, y luego a uno de ser humano.

Seguramente este proceso es exactamente lo opuesto a la idea de una evolución por medio de cambios azarosos "en todas las direcciones", como afirmaba la teoría tradicional.

Si ese hubiera sido el caso se observarían variaciones y variables independientes en el proceso evolutivo.

Pero las variaciones que en realidad se observan son interdependientes, y son controladas desde el vórtice de la jerarquía que coordina y armoniza el crecimiento relativo de las diferentes partes.

Es así como el rápido crecimiento del cerebro del antropoide fue acompañado por cambios adecuados en otras partes del cráneo, efectuados por una simple y elegante transformación geométrica.

Hilaire llamó a esto "ley del balance", o principio del equilibrio de los órganos.

Resumen
Hemos visto estructuras en la percepción, en la memoria, en el lenguaje, en la acción en el mundo, en las organizaciones sociales, en la organización de la materia y la energía, en el crecimiento de los seres vivos y en la evolución de las especies.

Todo en el Universo se presenta estructurado, lo que sugiere la existencia de una Forma Universal, que Hegel llamó “Idea”.
El antiguo alquimista Hermes Trismegisto transmitía una idea similar:
“Como es arriba es abajo, como es abajo es arriba, para hacer los milagros de una misma cosa”.

Numerosas son las expresiones místicas y filosóficas que afirman la unidad de todo lo existente.

Véase por ejemplo, la siguiente oración:
“Tú que eres la luz de la Gnosis, enséñame a ver tu presencia en lo Uno y lo Todo. Enséñame a ver con el entendimiento por encima de la Tierra y por encima de los ojos humanos. Tú que eres lo permanente, muéstrame a través de mis recuerdos, de mis pasiones, de mi fuerza que no es mía. Tú que eres lo Uno y lo Todo, siempre quieto y activo, muéstrame el misterio de aquello que no está en Ti para comprender por la Gnosis que estás por encima de la luz y también de lo oscuro en
unidad eterna”.

Veamos ahora una secuencia de imágenes estructurales, de menor a mayor: ver link
Ya hemos mostrado esta: es una red de proteínas, es decir, la base de todo organismo viviente, al menos en este planeta. Observen cómo se interconectan las proteínas entre sí...

Subiendo de nivel, vemos ahora la imagen de una célula.
Los filamentos que se observan constituyen una especie de esqueleto: ver link
Este es ya un tejido, es decir, una estructura formada por un grupo de células: ver link
Este es un tejido de neuronas, una red (biológica) neuronal: ver link

Y esta es también una red, formalmente similar a la anterior, pero que representa un salto del microcosmos al macrocosmos.

Esta es una imagen formada por computadora, que representa la Trama del Cosmos. Aquí se ha incluido todo lo que se conoce sobre el Universo en la actualidad. Cada punto luminoso representa miles de millones de galaxias, y cada galaxia contiene millones de estrellas.

Al respecto, dice el físico Pietro Chistolini: “ya sea que se trate de Física, de Química, de Biología, de Tecnología, etc. siempre observamos el desarrollo de una red o serie de entes que se ponen en relación entre sí: por atracción gravitacional, electromagnética, por empatía, por simpatía, por atracción sexual, porque los
integrantes quieren solucionar algo en común, por lo que sea, se forman pequeñas redes, pequeños mundos y estos mundos luego se conectan entre sí.

Así pues, desde el microcosmos hasta el macrocosmos, las redes continuamente se conectan, se estabilizan, se fortalecen, se estructuran, para finalmente desarrollar un sistema de protección estable y robusto: una frontera, un cóncavo y un convexo.”
¿Existe realmente una forma estructural común a todo el Universo?

En esta exposición hemos visto indicios que así lo insinúan, pero... ¿no será esto consecuencia de la estructura mental de nuestra especie?... nos parece que todo, incluida nuestra mente, tiene la misma estructura, pero... ¿no será esto consecuencia de nuestra forma mental?...

Por el momento, más allá de este punto, en este sentido, no podemos avanzar.
Así se completa entonces nuestra presentación sobre “Estructuras en el Universo”, pero veremos ahora como se relaciona todo esto con el Pensamiento Estructural y con su Método.
Aportes del Nuevo Humanismo al Pensamiento estructural
En 1972, el escritor Mario Rodríguez Cobos, más conocido como “Silo”, dictó cuatro conferencias sobre un método denominado “Meditación Trascendental”.

Partiendo del cultivo de la atención (a la usanza budista), señalaba el trabajo de los sentidos, la intencionalidad de la conciencia, la tendencia de la memoria, y, en el encadenamiento de los actos de la conciencia, mostraba la presencia de una estructura permanente.

Cito: “esta permanencia estructural se registra no sólo en todas las conciencias, sino en todas las cosas existentes para la conciencia: se trate del mundo interno o del mundo externo”....

”¿cómo es posible la intersubjetividad y, en general, cómo es posible la conexión con el mundo?”....

“el problema de la intersubjetividad se resuelve a nivel estructural”....

“la estructura esencial conciencia-mundo es permanente, aunque mi conciencia
fáctica se modifique y aunque el mundo fáctico, el mundo de los hechos, también se
vaya modificando y transformando en cada instante. La relación estructural
“conciencia-mundo” es lo invariable”.

En otros escritos de la misma época el mencionado autor presentó cuatro “leyes
universales” que evidencian una visión y un pensamiento estructural acerca del
mundo.

Las cuatro leyes dicen así:

Ley de estructura: “Nada existe aislado, sino en relación dinámica con otros seres,
dentro de ámbitos condicionantes”.

Ley de concomitancia: “Todo proceso está determinado por relaciones de
simultaneidad con procesos del mismo ámbito y no por causas lineales del
movimiento anterior del que procede”.

Ley de ciclo: “Todo en el Universo está en evolución y va desde lo más simple a lo
más complejo y organizado, según tiempos y ritmos cíclicos”.

Ley de superación: “La continua evolución del Universo muestra el ritmo de
diferencias, combinaciones y síntesis cada vez de mayor complejidad. Nuevas
síntesis asumen las diferencias anteriores y eliminan materia y energía
cualitativamente no aceptables para pasos más complejos”.

El Método Estructural Dinámico
En 1975, el mismo autor dio una conferencia llamada “Fundamentos del Pensar”, explicando lo siguiente: “cuando nosotros hablamos de método... entendemos que el método es un sistema para el correcto pensar... el fundamento (del método) tiene que proceder del pensar.” (fin de la cita).

Tomando entonces en cuenta los procesos que se observan en el pensar, se ha configurado el Método Estructural Dinámico por medio de los siguientes pasos:
1.Definición del objeto de estudio y del interés o punto de vista del investigador.
2.Encuadre espacial del objeto de estudio: ámbito mayor, medio y menor.
3.Encuadre temporal del objeto de estudio: proceso, relación y composición.
4.Visión global de la estructura.

El Método permite ordenar la información que se tiene sobre un objeto de estudio.
Como resultado de este ordenamiento puede suceder que uno advierta que le faltan datos sobre algún aspecto en particular.

La visión global de la estructura permite advertir nuevas relaciones y comprender con mayor profundidad aquello que se desea comprender.
Parece interesante señalar, que el conocido epistemólogo argentino Juan Samaja, presentó en 1993 un método de investigación científica que llamó “sistema de matrices de datos”, que guarda gran similitud formal con el Método que acabamos de describir.

Para finalizar, tal vez lo más importante: el ejercicio reiterado de la visión y el pensamiento estructural puede constituir un camino de esclarecimiento del acto del pensar.

Esto puede ser útil en los ámbitos de estudio e investigación, pero por encima de ello, más importante que ello, resulta esencial para el desarrollo evolutivo del ser humano.

Nada más, muchas gracias.

Daniel León. Rosario, Argentina. 15-06-2010