martes, 13 de abril de 2010
El humanismo en el medioevo.
Leyendo el libro titulado UN HUMANISTA CONTEMPORANEO, escritos y conferencias, de SALVATORE PULEDDA, extraigo estos párrafos que revelan el proceso de continuidad de la historia humana, concebido como una acumulación creciente de libertad y profundidad personal, social y política.
......
El humanismo renacentista se desarrolla en un arco de tiempo que aproximadamente se extiende 150 años, desde la segunda mitad del siglo XIV hasta finales del siglo XVI. Para Italia, y en general para Europa, éste es un período de extraordinaria aceleración histórica en el que los acontecimientos se suceden a ritmo vertiginoso, produciendo radicales transformaciones políticas y espirituales.
Para la Edad Media cristiana, la tierra es el lugar de la culpa y el sufrimiento; un valle de lágrimas en el que la humanidad ha sido arrojada por el pecado de Adán y del que sólo es deseable huir. El hombre en sí no es nada y nada puede hacer por sí solo: sus deseos mundanos son solamente locura y soberbia; su obras, no más que polvo. El hombre puede aspirar sólo al perdón de un Dios infinitamente lejano en su perfección y trascendencia, que concede su gracia según designios inescrutables.
A su vez, la organización social coincide con esta visión cosmológica cerrada y jerárquica: los nobles y las clases subalternas de los burgueses y los siervos se encuentran rígidamente separadas y se perpetúan por vía hereditaria. En el vértice del poder están los dos guías del pueblo cristiano: el Papa y el Emperador, a veces aliados, pero a menudo enfrentados en duras luchas por la preeminencia jerárquica. La organización económica sigue el mismo esquema general. En el Medioevo, al menos hasta el siglo XI, también la economía es un sistema cerrado, basado en el consumo del producto en el lugar de producción.
Frente a ese encuadre la cultura del humanismo rechaza totalmente la visión medieval y, en su esfuerzo por construir una humanidad y un mundo completamente renovados, toma como modelo a la civilización clásica greco-romana, rescatando la experiencia de una civilización a la que se le atribuyen esas potencialidades originarias de la humanidad que el Medioevo cristiano había destruido u olvidado.
La literatura greco-latina, que de esta manera vuelve a la luz, se refiere a la vida terrena. Es una literatura que habla de los hombres de este mundo, radicalmente diversa a la literatura cristiana de los libros sagrados, de los padres de la Iglesia, de los doctores medievales, donde Dios y la vida ultraterrena constituyen el centro de todo interés.
Luego, después de casi mil años de cultura cristiana, reaparece en Occidente el ideal de "humanitas", es decir la confianza en el inmenso poder formador que la filosofía, la poesía y las artes ejercen sobre la personalidad humana, que fue característica de Grecia primero y de Roma más tarde, y en la que se identifica la esencia misma del humanismo renacentista.
Toda la literatura del humanismo se concentra en exaltar al hombre y reafirmar su dignidad en oposición a la desvalorización operada por el Medioevo cristiano. No obstante la diversidad de los temas, todos apuntan a un objetivo común: recobrar la fe en la creatividad del hombre, en su capacidad de transformar el mundo y construir su propio destino.
Una gran figura humanista fue Lorenzo Valla, quien ataca en su diálogo "De voluptate" (El placer) uno de los aspectos centrales de la ética medieval: basada en el rechazo del cuerpo y el placer. Valla arremete en dura polémica contra toda moral ascética, ya sea estoica o cristiana, que lleve al hombre a humillar su cuerpo y a rechazar el placer. Para Valla toda acción humana —aun aquella que parece dictada por otros móviles— está motivada por fines hedonistas. Incluso el aspirar a una vida después de la muerte se encuadra en este sentido. ¿Qué puede ser, en efecto, más hedonista que una vida celeste que las Sagradas Escrituras designan con la expresión "paradisus voluptatis" (paraíso del placer).
Valla plantea que en el hombre no puede haber una oposición entre cuerpo y espíritu, como no puede existir una parte buena y otra condenada a priori. El placer, lejos de ser un pecado es más bien un don divino ("divina voluptas"). En el placer, la naturaleza se expresa con toda su fuerza y de la manera que le es más propia. Invirtiendo los términos del problema, Valla llega a afirmar que peca verdaderamente quien humilla y reprime la naturaleza que palpita en nosotros, rehusando el amor físico y la belleza.
León Battista Alberti —que fue filósofo, matemático, músico y arquitecto— es una de esas extraordinarias personalidades universales en la época del Renacimiento. El centro de sus reflexiones es que la acción humana es capaz de vencer hasta al Destino. En el Prólogo a los libros "Della famiglia" (La familia), Alberti niega todo valor a la vida ascética, rechaza toda visión pesimista del hombre y otorga a la acción humana la prosperidad de la familia y la ciudad, asi como la fuerte capacidad de querer y obrar, también en los campos sociales y políticos, siendo superior al Destino mismo. Y si en algunos casos la «Fortuna» parece superar a la virtud, esta derrota es sólo temporánea y puede tener una función educadora y creativa. Por consiguiente, en la concepción de Alberti no hay lugar para el retiro del mundo ni para la sumisión del hombre al Destino; al contrario, la verdadera dignidad humana se manifiesta en la acción transformadora de la naturaleza y de la sociedad. Planteando incluso que a través del ejercicio de las virtudes sociales, es posible la verdadera glorificación de Dios.
Protagonista del movimiento neoplatónico y exponente central de la Academia florentina, fue Marsilio Ficino, quien protegido por los Medici, le encargan traducir del griego al latín todas las obras de Platón y varios textos de los neo-platónicos antiguos. Pero la obra que tuvo mayor importancia en la construcción del pensamiento filosófico del Renacimiento fueron los textos herméticos, que contienen enseñanzas filosóficas, prácticas mágicas y alquímicas. Según la crítica moderna fueron escritos probablemente entre el siglo II A.C. y el siglo III D.C. y son expresión de ambientes religiosos greco-egipcios.
Ficino y sus contemporáneos atribuyeron a estas obras una gran antigüedad y creyeron redescubrir en ellas la religión egipcia, o lo que es más trascendente, la religión originaria de la humanidad, que habría pasado luego a Moisés y a las grandes figuras del mundo pagano y cristiano: Zaratustra, Orfeo, Pitágoras, Platón y Agustín. Ficino llegó a creer que existió siempre, en todos los pueblos, una forma de religión natural que habría asumido aspectos diversos en las distintas épocas y en los diversos pueblos.
Esta concepción resolvía el problema, tan sentido en aquellos tiempos, de la conciliación entre diferentes religiones (especialmente el Cristianismo y el Islam), y la cuestión de la Providencia divina para los pueblos que, por razones históricas y geográficas, no habían podido conocer el mensaje cristiano. De esta manera el Cristianismo era redimensionado a una religión histórica, a una manifestación de la religión primitiva de la humanidad. Aún más, la verdadera raíz del Cristianismo debía ser buscada en aquella religión originaria y no en las formas barbáricas de la Iglesia medieval, con su Santa Inquisición enarbolada como juez supremo.
Ficino es una figura filosófica compleja, preocupada sobre todo por conciliar la dignidad y la libertad del hombre, exaltadas por el primer Humanismo. Del neoplatonismo antiguo Ficino retoma la idea de la manifestación de la divinidad, el Uno, en todos los planos del ser, por un proceso de «emanación». No hay, por tanto, un abismo entre el hombre y la naturaleza por un lado y Dios por el otro, sino un pasaje ininterrumpido que va de Dios al ángel, al hombre, a los animales, a las plantas, a los minerales. El hombre está al centro de esta escala de seres y es el vínculo entre lo que es eterno y lo que está en el tiempo. El alma humana, punto medio y espejo de todas las cosas, puede contener en sí todo el universo.
Otro destacado pensador humanista, Giovanni Pico della Mirándola, presenta su concepción del ser humano en una oración sobre la Dignidad del hombre, y lo hace con un artificio retórico de gran efecto: Dios explica cómo ha creado al ser humano. He aquí el texto: "No te he dado un rostro, ni un lugar propio, ni don alguno que te sea peculiar, Oh Adán, para que tu rostro, tu lugar y tus dones tú los quieras, los conquistes y los poseas por ti mismo. La naturaleza encierra a otras especies en leyes por mí establecidas. Pero tú, que no estás sometido a ningún límite, con tu propio arbitrio, al que te he confiado, te defines a tí mismo. Te he colocado en el centro del mundo, para que puedas contemplar mejor lo que éste contiene. No te creado ni celeste ni terrestre, ni mortal ni inmortal, para que por tí mismo, libremente, como un buen pintor o hábil escultor, plasmes tu propia imagen. Podrás degenerar en cosas inferiores, como son las bestias; podrás, según tu voluntad, regenerarte en cosas superiores, que son divinas".
El ser humano es, por lo tanto, un puro existir que se construye a sí mismo a través de lo que elige. Es difícil subestimar la importancia de tal concepción de ser humano y la influencia que ésta ha ejercido directa o indirectamente hasta nuestros días. Esta concepción rompe con todo determinismo y coloca a la esencia humana en la dimensión de la libertad.
El hombre es el alma del mundo y el mundo es el cuerpo del hombre. Pero la conciencia de sí, que el hombre confiere al mundo, humanizándolo en cierta medida, coloca al hombre por encima del mundo. Esta concepción, por el valor supremo que atribuye al hombre, bien puede ser considerada como digno epígrafe de la filosofía del humanismo.
martes, 23 de marzo de 2010
Aceptación o Resignación
Charlando con una amigo de cosas de la vida, veíamos las diferentes actitudes con que enfrentamos las perdidas. A veces por la aceptación otras por las resignación. Dos términos opuestos aunque suenen próximos.
La resignación es entrega, desgano, ausencia de fuerza por llamarla de otras formas, que la definen. La aceptación es conciencia, vulnerabilidad y apertura emocional.
Mi experiencia con algunas dificultades propias y ajenas, es que el ser humano se adapta a casi todo, y a veces ayuda mucho comprender la diferencia de esas dos palabras porque cambia la actitud frente a una situación difícil.
Ese cambio de actitud modifica el horizonte, la perspectiva, el lugar desde donde miramos la vida. Desde ese lugar, que es nuestro verdadero lugar en el mundo, un lugar no-fisico, no material, sino interno, se genera la fuerza para superar las dificultades. O también en sentido inverso es el lugar donde el sufrimiento se cristaliza, evitando asi la evolución de la conciencia hacia mejores espacios internos.
Pero ese lugar requiere ser buscado con cierto esfuerzo.
Por eso la resignación, que genera desgano, ausencia de fuerza y entrega, niega la posibilidad de la aceptación que libera, y por lo tanto niega ese esfuerzo de percepción, de mi profunda percepción interna.
Cuando me resigno cierro las posibilidades de aceptación pero también cierro mi futuro.
Tal vez nuestra cultura de permanente cambio, nos distrae en nuestra mas importante percepción; la de nosotros mismos. Estamos hipercomunicados, exteriormente, pero en nuestro silencio interno a veces solo hay mas silencio.
Es interesante la experiencia de darle un espacio a ese silencio, dejar que el silencio nos comience a decir, a insinuar caminos o direcciones del hacer. Allí estará el temor, la pregunta incomoda, aquel viejo rencor o algún remordimiento, pero también estarán -un poco mas profundamente- las respuestas transformadoras que nos liberan.
Cuando la violencia y el no-amor cubrieron ese espacio interno es posible al esforzarnos comenzar un trabajo reparador. Pero para hacerlo necesitamos del otro, del próximo cercano, para entablar un dialogo de acciones y de palabras que nos cure de la contradicción en que las circunstancias nos hicieron caer.
Un querido guía espiritual mendocino (Silo) me dijo una vez "Aprende a tratar a los demás del modo en que quieres ser tratado. Aprende a superar el dolor y el sufrimiento en ti, en tu prójimo y en la sociedad humana".
Ese simple 'percibirme' puede dar paso al cambio de actitud ingresando a un estado de mayor conciencia, en donde surgen la aceptación de mi vulnerabilidad junto a la apertura emocional hacia el otro. Un trabajo interno que obra lentamente y deja un registro de paz y reconciliación.
Entonces no hay objetos externos que compensen vacíos internos y ese horizonte nos eleva al elevar nuestro deseo.
La resignación es entrega, desgano, ausencia de fuerza por llamarla de otras formas, que la definen. La aceptación es conciencia, vulnerabilidad y apertura emocional.
Mi experiencia con algunas dificultades propias y ajenas, es que el ser humano se adapta a casi todo, y a veces ayuda mucho comprender la diferencia de esas dos palabras porque cambia la actitud frente a una situación difícil.
Ese cambio de actitud modifica el horizonte, la perspectiva, el lugar desde donde miramos la vida. Desde ese lugar, que es nuestro verdadero lugar en el mundo, un lugar no-fisico, no material, sino interno, se genera la fuerza para superar las dificultades. O también en sentido inverso es el lugar donde el sufrimiento se cristaliza, evitando asi la evolución de la conciencia hacia mejores espacios internos.
Pero ese lugar requiere ser buscado con cierto esfuerzo.
Por eso la resignación, que genera desgano, ausencia de fuerza y entrega, niega la posibilidad de la aceptación que libera, y por lo tanto niega ese esfuerzo de percepción, de mi profunda percepción interna.
Cuando me resigno cierro las posibilidades de aceptación pero también cierro mi futuro.
Tal vez nuestra cultura de permanente cambio, nos distrae en nuestra mas importante percepción; la de nosotros mismos. Estamos hipercomunicados, exteriormente, pero en nuestro silencio interno a veces solo hay mas silencio.
Es interesante la experiencia de darle un espacio a ese silencio, dejar que el silencio nos comience a decir, a insinuar caminos o direcciones del hacer. Allí estará el temor, la pregunta incomoda, aquel viejo rencor o algún remordimiento, pero también estarán -un poco mas profundamente- las respuestas transformadoras que nos liberan.
Cuando la violencia y el no-amor cubrieron ese espacio interno es posible al esforzarnos comenzar un trabajo reparador. Pero para hacerlo necesitamos del otro, del próximo cercano, para entablar un dialogo de acciones y de palabras que nos cure de la contradicción en que las circunstancias nos hicieron caer.
Un querido guía espiritual mendocino (Silo) me dijo una vez "Aprende a tratar a los demás del modo en que quieres ser tratado. Aprende a superar el dolor y el sufrimiento en ti, en tu prójimo y en la sociedad humana".
Ese simple 'percibirme' puede dar paso al cambio de actitud ingresando a un estado de mayor conciencia, en donde surgen la aceptación de mi vulnerabilidad junto a la apertura emocional hacia el otro. Un trabajo interno que obra lentamente y deja un registro de paz y reconciliación.
Entonces no hay objetos externos que compensen vacíos internos y ese horizonte nos eleva al elevar nuestro deseo.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
Los Obispos
El matutino La Nación volvió a reflejar el miércoles pasado, su permanente devoción con los fundadores de la patria a través de una editorial que analiza "El lúcido y severo documento que produjeron los obispos argentinos el viernes último, titulado Hacia un Bicentenario en justicia y solidaridad (2010-2016)" , diciendo de él que "contiene uno de los análisis más sólidos y certeros que se han realizado últimamente sobre la difícil situación que atraviesa la República." El documento invita, fundamentalmente, a reconocer el valor del diálogo como la herramienta política fundamental que nos permitirá llegar a la celebración del Bicentenario sin sectores de la población condenados a la marginación o la exclusión".
Los obispos han aclarado que no desean ser profetas de desventuras y que el documento aspira a contener un mensaje esperanzador. Por supuesto, eso no impide que el texto contenga algunos incisivos llamados de atención, como se advierte en el siguiente párrafo: "Cuando priman los intereses particulares sobre el bien común o cuando el afán de dominio se impone por encima del diálogo y la justicia, se menoscaba la dignidad de las personas e indefectiblemente crece la pobreza".
Me produce alivio que la máxima jerarquía de la iglesia católica, se autoconvoquen para mediar frente a la permanente necesidad de los pobres, o lo que es lo mismo se propongan como inquisidores frente a la permanente avaricia de los que mas tienen.
Los obispos invitan a esa profunda reflexión espiritual sobre el sentido de la verdadera solidaridad a los que mas tienen, para que dialoguen fraternalmente con los que menos tienen, afín de prepararnos todos para recibir los 200 años de nuestra independencia, organizados socialmente de manera tal que no existan mas marginados y excluidos de la mesa que el Señor nos preparo a todos al llamarnos a la vida.
De esta forma la armonía de espíritu reinara sobre Argentina, en lugar de esta violencia que cada noche se cobra su víctima.
No se si entendí correctamente este mensaje pastoral de la santa iglesia.¿Vos que opinas?
Los obispos han aclarado que no desean ser profetas de desventuras y que el documento aspira a contener un mensaje esperanzador. Por supuesto, eso no impide que el texto contenga algunos incisivos llamados de atención, como se advierte en el siguiente párrafo: "Cuando priman los intereses particulares sobre el bien común o cuando el afán de dominio se impone por encima del diálogo y la justicia, se menoscaba la dignidad de las personas e indefectiblemente crece la pobreza".
Me produce alivio que la máxima jerarquía de la iglesia católica, se autoconvoquen para mediar frente a la permanente necesidad de los pobres, o lo que es lo mismo se propongan como inquisidores frente a la permanente avaricia de los que mas tienen.
Los obispos invitan a esa profunda reflexión espiritual sobre el sentido de la verdadera solidaridad a los que mas tienen, para que dialoguen fraternalmente con los que menos tienen, afín de prepararnos todos para recibir los 200 años de nuestra independencia, organizados socialmente de manera tal que no existan mas marginados y excluidos de la mesa que el Señor nos preparo a todos al llamarnos a la vida.
De esta forma la armonía de espíritu reinara sobre Argentina, en lugar de esta violencia que cada noche se cobra su víctima.
No se si entendí correctamente este mensaje pastoral de la santa iglesia.¿Vos que opinas?
martes, 21 de octubre de 2008
Los bancos y la puta que los….
Cada vez que pierdo futuro, cada vez que pierdo sueños, cada vez que pierdo plata, por lo general hay siempre un banco en el medio. Ya sea porque las tasas suben o bajan, o la inflación se dispara y la devaluación aparece; siempre el primero en salvarse es un banco, ya sea que hay que financiarlo o rescatarlo, o simplemente evitar su quiebra para no producir una corrida bancaria. Siempre primero están los bancos.
En el Medioevo los bancos de la plaza pública era donde los primeros banqueros hacían su trabajo, de allí su nombre. Creo que también estaban sentados sobre el dinero de esa manera lo protegían y a su vez mandaban un claro mensaje de quien imponía las reglas. Tal vez el señor Jesús saco a latigazos a los fariseos justamente por eso, porque eran los generadores de la primera injusticia: la usura. Hija predilecta de la codicia y hermana de la avaricia.
En estos días los argentinos vemos con cierta angustia la caída del muro de Wall Street, justamente porque sabemos por propia experiencia que si el estado salva a los bancos, la factura final la pagan religiosamente los pueblos. “Capitalismo en la ganancia y Socialismo en las pérdidas”. Nosotros venimos de una larga experiencia de crisis económicas, y no hace falta que nos vendan pronósticos de gurúes que, no supieron (o no quisieron), advertir esta fenomenal crisis. Personalmente me inclino por la segunda versión, ya que la falta de información es la clave de los buenos negocios, claro, hechos a costa de millones de ahorristas que hasta ayer confiaban en sus bancos. Instituciones centenarias que avalaban con su experiencia la protección de los ahorros de toda una vida de carpinteros y plomeros del país del norte.
La confianza es la base del mundo del dinero, es el intangible que asegura lo tangible. No hay sustituto de ese sentimiento. Diariamente estamos dando o recibiendo unos papelitos con un valor asignado por un acuerdo social. En nuestro caso garantizado por los 50 mil millones de dólares del Banco Central, que pueden convertir cada peso en su equivalente en dólar. Ya que esa moneda se impuso después de la 2° guerra mundial como valor de intercambio internacional, transformándose así en la última instancia de respaldo. Lo que poca gente sabe es que el dólar esta regulado por una federación de bancos norteamericanos (Reserva Federal de Estados Unidos). Sus decisiones no tienen que ser aprobadas por el Presidente o por alguna persona de la rama ejecutiva o legislativa del gobierno*. De esta manera transfieren su devaluación al mundo, es decir nos exportan inflación a los países no desarrollados. Pero como se rompió la confianza ciega de los norteamericanos en su principal catedral del dinero, no será fácil restaurar esa fe a pesar de la maquinita y tal vez, solo tal vez, esta nueva situación dará paso a nuevos cambios culturales en relación con el consumo y de allí con el sentido de todo de lo que de él depende.
Freud en su libro Tótem y Tabú, dice; “Si entendemos por tabú, conforme al sentido general de la palabra, toda prohibición impuesta por el uso y la costumbre o expresamente formulada en leyes, de tocar un objeto, aprovecharse de él o servirse de ciertas palabras prohibidas, habremos de reconocer que no existe un solo pueblo ni una sola fase de la civilización en los que no se haya dado tal circunstancia”. Creo que ubicar al dólar en ese contexto de creencias -y anhelos de una sociedad-, no seria desacertado ya que en si la sola palabra obra como un refugio sagrado donde aferrarse, aunque toda la realidad objetiva diga lo contrario. Se impone el tabú a pesar de la razón.
Cabe entender del maestro del psicoanálisis que el dinero es uno de los objetos tabú de nuestra época, donde existen miles de leyes que prohíben aprovecharse de él, en el sentido de usarlo para corromper voluntades, robarlo o engañar la confianza del cliente. También la principal religión de estas tierras nos prohíbe moralmente su exhibición vanidosa, alentándonos a la pobreza como virtud deseable a conquistar por el alma en el cristianismo.
Todo lo anterior configura lo prohibido, que es un aspecto esencial del tabú ya que la necesidad inconsciente de transgredirlo es su exacta mitad oculta.
Parece que los bancos sufren esa compulsión a la que los somete el tabú, esa tendencia a apropiarse de lo ajeno, trasladando las pérdidas y quebrando así la confianza, siempre ingenua, de sus clientes.
2008-10-21
*http://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_de_Reserva_Federal
En el Medioevo los bancos de la plaza pública era donde los primeros banqueros hacían su trabajo, de allí su nombre. Creo que también estaban sentados sobre el dinero de esa manera lo protegían y a su vez mandaban un claro mensaje de quien imponía las reglas. Tal vez el señor Jesús saco a latigazos a los fariseos justamente por eso, porque eran los generadores de la primera injusticia: la usura. Hija predilecta de la codicia y hermana de la avaricia.
En estos días los argentinos vemos con cierta angustia la caída del muro de Wall Street, justamente porque sabemos por propia experiencia que si el estado salva a los bancos, la factura final la pagan religiosamente los pueblos. “Capitalismo en la ganancia y Socialismo en las pérdidas”. Nosotros venimos de una larga experiencia de crisis económicas, y no hace falta que nos vendan pronósticos de gurúes que, no supieron (o no quisieron), advertir esta fenomenal crisis. Personalmente me inclino por la segunda versión, ya que la falta de información es la clave de los buenos negocios, claro, hechos a costa de millones de ahorristas que hasta ayer confiaban en sus bancos. Instituciones centenarias que avalaban con su experiencia la protección de los ahorros de toda una vida de carpinteros y plomeros del país del norte.
La confianza es la base del mundo del dinero, es el intangible que asegura lo tangible. No hay sustituto de ese sentimiento. Diariamente estamos dando o recibiendo unos papelitos con un valor asignado por un acuerdo social. En nuestro caso garantizado por los 50 mil millones de dólares del Banco Central, que pueden convertir cada peso en su equivalente en dólar. Ya que esa moneda se impuso después de la 2° guerra mundial como valor de intercambio internacional, transformándose así en la última instancia de respaldo. Lo que poca gente sabe es que el dólar esta regulado por una federación de bancos norteamericanos (Reserva Federal de Estados Unidos). Sus decisiones no tienen que ser aprobadas por el Presidente o por alguna persona de la rama ejecutiva o legislativa del gobierno*. De esta manera transfieren su devaluación al mundo, es decir nos exportan inflación a los países no desarrollados. Pero como se rompió la confianza ciega de los norteamericanos en su principal catedral del dinero, no será fácil restaurar esa fe a pesar de la maquinita y tal vez, solo tal vez, esta nueva situación dará paso a nuevos cambios culturales en relación con el consumo y de allí con el sentido de todo de lo que de él depende.
Freud en su libro Tótem y Tabú, dice; “Si entendemos por tabú, conforme al sentido general de la palabra, toda prohibición impuesta por el uso y la costumbre o expresamente formulada en leyes, de tocar un objeto, aprovecharse de él o servirse de ciertas palabras prohibidas, habremos de reconocer que no existe un solo pueblo ni una sola fase de la civilización en los que no se haya dado tal circunstancia”. Creo que ubicar al dólar en ese contexto de creencias -y anhelos de una sociedad-, no seria desacertado ya que en si la sola palabra obra como un refugio sagrado donde aferrarse, aunque toda la realidad objetiva diga lo contrario. Se impone el tabú a pesar de la razón.
Cabe entender del maestro del psicoanálisis que el dinero es uno de los objetos tabú de nuestra época, donde existen miles de leyes que prohíben aprovecharse de él, en el sentido de usarlo para corromper voluntades, robarlo o engañar la confianza del cliente. También la principal religión de estas tierras nos prohíbe moralmente su exhibición vanidosa, alentándonos a la pobreza como virtud deseable a conquistar por el alma en el cristianismo.
Todo lo anterior configura lo prohibido, que es un aspecto esencial del tabú ya que la necesidad inconsciente de transgredirlo es su exacta mitad oculta.
Parece que los bancos sufren esa compulsión a la que los somete el tabú, esa tendencia a apropiarse de lo ajeno, trasladando las pérdidas y quebrando así la confianza, siempre ingenua, de sus clientes.
2008-10-21
*http://es.wikipedia.org/wiki/Sistema_de_Reserva_Federal
jueves, 11 de septiembre de 2008
Individualismo extremo
Resumen de una nota de Le Monde Diplomatic de agosto.
Hace un tiempo me atrapo un libro de ficción política llamado “La rebelión de Atlas”, (haciendo referencia al joven titán de la mitología griega al que Zeus condenó a cargar sobre sus hombros los pilares que mantenían la tierra separada de los cielos). Es un libro, que como dice la nota que estoy resumiendo, fue muy popular en Estados Unidos y que fuera venerado por Ronald Reagan. Lo escribió la filósofa y novelista Ayn Rand (1905-1982) que dio vida en sus obras a héroes solitarios, que aparecen limitados por sus semejantes. Tal elogio al “creador incomprendido”, es la visión de un individuo que no encuentra salvación más que en sí mismo.
En la novela se mezclan grandes empresarios estadounidenses, con la investigación tecnológica y la utopía de un estado ausente de iniciativas sociales. En el relato los individuos excepcionales por su aporte a la sociedad desaparecen misteriosamente. El resultado es el derrumbe de la civilización estadounidense. La investigación gira en torno a un ingeniero, John Galt, que también ha desaparecido. Una desaparición particularmente intrigante porque deja tras él, una invención revolucionaria, un motor que se alimenta de una fuente inagotable, omnipresente y gratuita: la electricidad estática contenida en la atmósfera. Luego nos enteramos de que John Galt se ha retirado voluntariamente de la sociedad, considerando que sus miembros improductivos chupan la sangre de los individuos que crean y producen, ejerciendo un poder abusivo que el Estado promociona. Las otras desapariciones también se explican, porque John Galt había incitado a un cierto número de espíritus superiores a seguirlo, llevándolos así a la huelga más desastrosa de la historia de Estados Unidos. John Galt y sus compañeros fundan una ocultada ciudad en la región más aislada y montañosa de Estados Unidos, donde al margen de la ley económica, pudieran expresar con toda libertad sus capacidades de crear, de inventar y de emprender.
Se encuentra en preparación una película basada en el libro; y se dice que Brad Pitt y Angelina Jolie (admiradora de Ayn Rand) tendrán los papeles principales.
El itinerario de Ayn Rand explica sin duda su ideología. Nacida en Rusia a comienzos del siglo XX, con el nombre de Alice Rosenbaum, huyó de la Unión Soviética en 1926 para ir a Estados Unidos. Al emigrar, Ayn Rand pasó de un país que desnaturalizaba la ambición y la utopía, a otro que, según ella, encarna el éxito. El Ayn Rand Institute se dedica a difundir su filosofía “objetivista”, con el fin de promover el libre mercado, el individuo, la libertad y el ejercicio de la razón como opuestos al multiculturalismo, las políticas ambientales, las corrientes de pensamiento que le otorgan una importancia exagerada al Estado, y otras manifestaciones de supuesta irracionalidad. Ochocientos mil ejemplares de las obras de Ayn Rand se venden hoy cada año.
Ayn Rand piensa, como Nietzsche, que la humanidad está justificada por sus grandes hombres ¡allá ellos los personas comunes! (entre las cuales, con toda seguridad, ella no se incluye). Comparte su crítica de la filantropía, su desdén por la multitud y, sobre todo, su fe en el individuo que existe por sí mismo, que no tiene necesidad de los otros y que saca lo que crea de su propio interior.
Ayn Rand justifica así una ética que resulta notable por el hecho de que no supone ningún deber hacia los otros, sino únicamente respecto de sí mismo. Así desaparecen, mágicamente, las múltiples formas de interdependencia, las relaciones de fuerza, los abusos de poder, las injusticias y las violencias que envenenan la existencia de la humanidad y contra las cuales, en la vida real, el recurrir a la razón se revela desgraciadamente como ineficaz.
La ideología de Ayn Rand está dirigida en primer lugar a los “dominantes”. Los conforta en la ventajosa idea que ellos tienen de sí mismos, y les permite trasladar a un segundo plano lo que en realidad son: personas para las cuales es esencial pertenecer a redes poderosas y que hacen esfuerzos para ocupar en ellas su lugar. Justificando el fracaso de aquellos que siguen estando en la parte más baja de la escala social, imputándoles la falta de cualidades personales en lugar de la falta de oportunidades. El individualismo radical de Ayn Rand implica, en el fondo, que la sociedad, como decía Margaret Tatcher, no existe.
Algunas de sus sentencias son: “Todas las ‘economías mixtas’, escribió Ayn Rand en 1963, están en un estado de transición precaria que hace que, en última instancia, deban dirigirse hacia la libertad o terminar en la dictadura.” “Cualquier nación libre tenía el derecho de invadir a la Alemania nazi, y hoy tiene el derecho de invadir a la Rusia soviética, a Cuba o a cualquier otro enclave de esclavitud”. “Desde el momento en que “los conquistadores establecen un sistema social libre, la invasión de un país esclavista está moralmente justificada”.
Sin duda la invasión a Irak con sus 700.000 victimas o la política exterior a Latinoamérica hace décadas, están influidas por estas ideas que son compartidas por ambos partidos (Demócrata y Republicano) en Estados Unidos y no hay a la vista dudas de que sigan pensando en términos absolutos como la primera regla de todo buen Imperio.
Hace un tiempo me atrapo un libro de ficción política llamado “La rebelión de Atlas”, (haciendo referencia al joven titán de la mitología griega al que Zeus condenó a cargar sobre sus hombros los pilares que mantenían la tierra separada de los cielos). Es un libro, que como dice la nota que estoy resumiendo, fue muy popular en Estados Unidos y que fuera venerado por Ronald Reagan. Lo escribió la filósofa y novelista Ayn Rand (1905-1982) que dio vida en sus obras a héroes solitarios, que aparecen limitados por sus semejantes. Tal elogio al “creador incomprendido”, es la visión de un individuo que no encuentra salvación más que en sí mismo.
En la novela se mezclan grandes empresarios estadounidenses, con la investigación tecnológica y la utopía de un estado ausente de iniciativas sociales. En el relato los individuos excepcionales por su aporte a la sociedad desaparecen misteriosamente. El resultado es el derrumbe de la civilización estadounidense. La investigación gira en torno a un ingeniero, John Galt, que también ha desaparecido. Una desaparición particularmente intrigante porque deja tras él, una invención revolucionaria, un motor que se alimenta de una fuente inagotable, omnipresente y gratuita: la electricidad estática contenida en la atmósfera. Luego nos enteramos de que John Galt se ha retirado voluntariamente de la sociedad, considerando que sus miembros improductivos chupan la sangre de los individuos que crean y producen, ejerciendo un poder abusivo que el Estado promociona. Las otras desapariciones también se explican, porque John Galt había incitado a un cierto número de espíritus superiores a seguirlo, llevándolos así a la huelga más desastrosa de la historia de Estados Unidos. John Galt y sus compañeros fundan una ocultada ciudad en la región más aislada y montañosa de Estados Unidos, donde al margen de la ley económica, pudieran expresar con toda libertad sus capacidades de crear, de inventar y de emprender.
Se encuentra en preparación una película basada en el libro; y se dice que Brad Pitt y Angelina Jolie (admiradora de Ayn Rand) tendrán los papeles principales.
El itinerario de Ayn Rand explica sin duda su ideología. Nacida en Rusia a comienzos del siglo XX, con el nombre de Alice Rosenbaum, huyó de la Unión Soviética en 1926 para ir a Estados Unidos. Al emigrar, Ayn Rand pasó de un país que desnaturalizaba la ambición y la utopía, a otro que, según ella, encarna el éxito. El Ayn Rand Institute se dedica a difundir su filosofía “objetivista”, con el fin de promover el libre mercado, el individuo, la libertad y el ejercicio de la razón como opuestos al multiculturalismo, las políticas ambientales, las corrientes de pensamiento que le otorgan una importancia exagerada al Estado, y otras manifestaciones de supuesta irracionalidad. Ochocientos mil ejemplares de las obras de Ayn Rand se venden hoy cada año.
Ayn Rand piensa, como Nietzsche, que la humanidad está justificada por sus grandes hombres ¡allá ellos los personas comunes! (entre las cuales, con toda seguridad, ella no se incluye). Comparte su crítica de la filantropía, su desdén por la multitud y, sobre todo, su fe en el individuo que existe por sí mismo, que no tiene necesidad de los otros y que saca lo que crea de su propio interior.
Ayn Rand justifica así una ética que resulta notable por el hecho de que no supone ningún deber hacia los otros, sino únicamente respecto de sí mismo. Así desaparecen, mágicamente, las múltiples formas de interdependencia, las relaciones de fuerza, los abusos de poder, las injusticias y las violencias que envenenan la existencia de la humanidad y contra las cuales, en la vida real, el recurrir a la razón se revela desgraciadamente como ineficaz.
La ideología de Ayn Rand está dirigida en primer lugar a los “dominantes”. Los conforta en la ventajosa idea que ellos tienen de sí mismos, y les permite trasladar a un segundo plano lo que en realidad son: personas para las cuales es esencial pertenecer a redes poderosas y que hacen esfuerzos para ocupar en ellas su lugar. Justificando el fracaso de aquellos que siguen estando en la parte más baja de la escala social, imputándoles la falta de cualidades personales en lugar de la falta de oportunidades. El individualismo radical de Ayn Rand implica, en el fondo, que la sociedad, como decía Margaret Tatcher, no existe.
Algunas de sus sentencias son: “Todas las ‘economías mixtas’, escribió Ayn Rand en 1963, están en un estado de transición precaria que hace que, en última instancia, deban dirigirse hacia la libertad o terminar en la dictadura.” “Cualquier nación libre tenía el derecho de invadir a la Alemania nazi, y hoy tiene el derecho de invadir a la Rusia soviética, a Cuba o a cualquier otro enclave de esclavitud”. “Desde el momento en que “los conquistadores establecen un sistema social libre, la invasión de un país esclavista está moralmente justificada”.
Sin duda la invasión a Irak con sus 700.000 victimas o la política exterior a Latinoamérica hace décadas, están influidas por estas ideas que son compartidas por ambos partidos (Demócrata y Republicano) en Estados Unidos y no hay a la vista dudas de que sigan pensando en términos absolutos como la primera regla de todo buen Imperio.
martes, 12 de agosto de 2008
La liberación de Dios.
Viendo el programa de las madres en canal 7 el sábado pasado, me intereso una historia que contó la Hebe, sobre porqué las Madres seguían con tanto empeño la tarea social con la que soñaron sus hijos, que dieron y tomaron vida por ese futuro anhelado.
Contaba como la Teología de la Liberación fue, para ellos, su inspiración mas profunda por lograr un mundo social y humanamente más justo. Tal como Jesús enseño; un mundo de amor y de justicia.
Busque en el diccionario la palabra teología, y de todas las definiciones de la Real Academia, encontré como “natural” esta: "La que trata de Dios y de sus atributos y perfecciones a la luz de los principios de la razón, independientemente de las verdades reveladas."
Después Hebe comento sobre un sacerdote que fue uno de los fundadores de la propuesta de la Teología de la Liberación y se refirió a un tal Leonardo Boff, un teólogo, filósofo y escritor nacido en el Estado de Santa Catarina, Brasil, conocido por su apoyo activo a los derechos de los pobres y marginados, y además al movimiento ecologista.
Me puse a buscar en internet para descubrir un poco más del tema, y salió esto:
En 1985, la Congregación para la Doctrina de la Fe, dirigida por el cardenal Joseph Ratzinger (hoy Papa Benedicto XVI) le silenció por un año por su libro La Iglesia, Carisma y Poder, que estaba en contra de la Doctrina de la Iglesia Católica.
Boff estuvo a punto de ser silenciado de nuevo en 1992 por Roma, para evitar que participara en el Eco-92 de Río de Janeiro, lo que finalmente lo movió a dejar la orden franciscana, y el ministerio presbiteral.
Ha trabajado como profesor en los campos de teología, ética y filosofía en Brasil, además de dar conferencias en muchas universidades en el extranjero, como Heidelberg, Harvard, Salamanca, Barcelona, Lund, Lovaina, París, Oslo, Turín.
Fue en Brasil, donde a partir de 1957 la Iglesia Católica comenzó un movimiento de Comunidades de Base que para 1964 ya era digno de ser considerado en el "Primer Plan Pastoral Nacional 1965-1970". También en Brasil Paulo Freire, un maestro del nordeste, desarrolló un nuevo método para alfabetizar mediante un proceso de concienciación. Los movimientos de estudiantes y de trabajadores de Acción Católica se fueron comprometiendo, así como importantes intelectuales católicos. Algunos cristianos empezaron a utilizar conceptos marxistas para analizar la sociedad. Richard Shaull, un misionero presbiteriano, planteó la cuestión de si la revolución tendría un significado teológico. Él y algunos jóvenes protestantes empezaron a discutir esos temas con sacerdotes dominicos e intelectuales católicos.
Una de las ideas bases para el inicio de la Teología de la Liberación fue la vida y obra revolucionaria del sacerdote colombiano Camilo Torres (1929-1966) quien luchó en el ELN (Ejercito de Liberación Nacional) en su primer combate contra el Ejército regular. El padre Camilo Torres fue un verdadero ejemplo para curas y católicos que posteriormente tratarían de continuar su obra no solo en Colombia, sino en toda América.
Otra inspiración para la Teología de la Liberación latinoamericana fue la lucha por los derechos civiles que a su vez ganó derechos para los negros de Estados Unidos liderada por Martin Luther King (1929-1968). En Sudáfrica se desarrolló una vigorosa Teología de la liberación negra en la lucha contra el apartheid. En el resto de África la Teología ha cuestionado la conquista, esclavización y colonización de los africanos por la cristiandad europea. En Asia la Teología minjung (coreano: de la masa popular), o la Teología Campesina en Filipinas han sido expresiones relacionadas con la Teología de la Liberación latinoamericana.
Un referente importante en América latina fue Ignacio Ellacuría Beascoechea, un filósofo y teólogo vasco, naturalizado salvadoreño. El 16 de noviembre de 1989 fue asesinado por soldados salvadoreños del propio Ejército Nacional, en la residencia de la Universidad, junto con otros jesuitas, por su compromiso con la difusión de la Teología de la Liberación.
Las conclusiones principales que Ellacuría extrae para la Teología de la Liberación son:
1. El Jesús histórico, indefenso aunque juzgado, no fue muerto por confusión de sus enemigos sino porque era una amenaza contra el orden social establecido.
2. El Jesús histórico no predica un Reino de Dios abstracto o trascendente, en el más allá, sino concreto, en la Realidad, en medio de un mundo estructuralmente contradictorio e injusto.
3. Lo que fue la vida de Jesús representaba una oposición al mundo y a los poderes de su tiempo. La fe en ese tipo de vida implica seguimiento y compromiso, implica mantener la antorcha del amor y la justicia frente al odio y la opresión.
Ellacuría plantea tres grandes preocupaciones: la defensa de las mayorías populares y los pueblos oprimidos, la Universidad como un instrumento al servicio de las mayorías, y la función liberadora de la Filosofía.
Todas conclusiones próximas al hombre nuevo, que como consigna, llevaban adelante los grupos guerrilleros en gran parte de los ´70 y que exhibía como principal paradigma a nuestro mítico CHE.
Me quedo con el sinsabor de tanta sangre derramada en pos de tantos ideales de justicia, frente a la patética imagen de TV de un Bussi lagrimeando en su juicio, oral y público o en la tétrica Pando, llevada por su odio visceral a amenazar de muerte y por propia mano a los jueces y fiscales.
Todos invocando a Dios, fuente de toda razón y justicia.
Contaba como la Teología de la Liberación fue, para ellos, su inspiración mas profunda por lograr un mundo social y humanamente más justo. Tal como Jesús enseño; un mundo de amor y de justicia.
Busque en el diccionario la palabra teología, y de todas las definiciones de la Real Academia, encontré como “natural” esta: "La que trata de Dios y de sus atributos y perfecciones a la luz de los principios de la razón, independientemente de las verdades reveladas."
Después Hebe comento sobre un sacerdote que fue uno de los fundadores de la propuesta de la Teología de la Liberación y se refirió a un tal Leonardo Boff, un teólogo, filósofo y escritor nacido en el Estado de Santa Catarina, Brasil, conocido por su apoyo activo a los derechos de los pobres y marginados, y además al movimiento ecologista.
Me puse a buscar en internet para descubrir un poco más del tema, y salió esto:
En 1985, la Congregación para la Doctrina de la Fe, dirigida por el cardenal Joseph Ratzinger (hoy Papa Benedicto XVI) le silenció por un año por su libro La Iglesia, Carisma y Poder, que estaba en contra de la Doctrina de la Iglesia Católica.
Boff estuvo a punto de ser silenciado de nuevo en 1992 por Roma, para evitar que participara en el Eco-92 de Río de Janeiro, lo que finalmente lo movió a dejar la orden franciscana, y el ministerio presbiteral.
Ha trabajado como profesor en los campos de teología, ética y filosofía en Brasil, además de dar conferencias en muchas universidades en el extranjero, como Heidelberg, Harvard, Salamanca, Barcelona, Lund, Lovaina, París, Oslo, Turín.
Fue en Brasil, donde a partir de 1957 la Iglesia Católica comenzó un movimiento de Comunidades de Base que para 1964 ya era digno de ser considerado en el "Primer Plan Pastoral Nacional 1965-1970". También en Brasil Paulo Freire, un maestro del nordeste, desarrolló un nuevo método para alfabetizar mediante un proceso de concienciación. Los movimientos de estudiantes y de trabajadores de Acción Católica se fueron comprometiendo, así como importantes intelectuales católicos. Algunos cristianos empezaron a utilizar conceptos marxistas para analizar la sociedad. Richard Shaull, un misionero presbiteriano, planteó la cuestión de si la revolución tendría un significado teológico. Él y algunos jóvenes protestantes empezaron a discutir esos temas con sacerdotes dominicos e intelectuales católicos.
Una de las ideas bases para el inicio de la Teología de la Liberación fue la vida y obra revolucionaria del sacerdote colombiano Camilo Torres (1929-1966) quien luchó en el ELN (Ejercito de Liberación Nacional) en su primer combate contra el Ejército regular. El padre Camilo Torres fue un verdadero ejemplo para curas y católicos que posteriormente tratarían de continuar su obra no solo en Colombia, sino en toda América.
Otra inspiración para la Teología de la Liberación latinoamericana fue la lucha por los derechos civiles que a su vez ganó derechos para los negros de Estados Unidos liderada por Martin Luther King (1929-1968). En Sudáfrica se desarrolló una vigorosa Teología de la liberación negra en la lucha contra el apartheid. En el resto de África la Teología ha cuestionado la conquista, esclavización y colonización de los africanos por la cristiandad europea. En Asia la Teología minjung (coreano: de la masa popular), o la Teología Campesina en Filipinas han sido expresiones relacionadas con la Teología de la Liberación latinoamericana.
Un referente importante en América latina fue Ignacio Ellacuría Beascoechea, un filósofo y teólogo vasco, naturalizado salvadoreño. El 16 de noviembre de 1989 fue asesinado por soldados salvadoreños del propio Ejército Nacional, en la residencia de la Universidad, junto con otros jesuitas, por su compromiso con la difusión de la Teología de la Liberación.
Las conclusiones principales que Ellacuría extrae para la Teología de la Liberación son:
1. El Jesús histórico, indefenso aunque juzgado, no fue muerto por confusión de sus enemigos sino porque era una amenaza contra el orden social establecido.
2. El Jesús histórico no predica un Reino de Dios abstracto o trascendente, en el más allá, sino concreto, en la Realidad, en medio de un mundo estructuralmente contradictorio e injusto.
3. Lo que fue la vida de Jesús representaba una oposición al mundo y a los poderes de su tiempo. La fe en ese tipo de vida implica seguimiento y compromiso, implica mantener la antorcha del amor y la justicia frente al odio y la opresión.
Ellacuría plantea tres grandes preocupaciones: la defensa de las mayorías populares y los pueblos oprimidos, la Universidad como un instrumento al servicio de las mayorías, y la función liberadora de la Filosofía.
Todas conclusiones próximas al hombre nuevo, que como consigna, llevaban adelante los grupos guerrilleros en gran parte de los ´70 y que exhibía como principal paradigma a nuestro mítico CHE.
Me quedo con el sinsabor de tanta sangre derramada en pos de tantos ideales de justicia, frente a la patética imagen de TV de un Bussi lagrimeando en su juicio, oral y público o en la tétrica Pando, llevada por su odio visceral a amenazar de muerte y por propia mano a los jueces y fiscales.
Todos invocando a Dios, fuente de toda razón y justicia.
El todo y la nada.
La nada era antes que el todo. ÉL la creo.
El todo es ante todo, todo lo imaginado, todo lo mentado, todo lo que hay y lo que todavía no hay.
Es autosuficiente pero maleable, eterno y finito, condicional y condicionante.
Nos penetra y nos expresa, siendo a la vez íntimo y plural.
Está en las letras y en la música, en el color y en el aroma, en la luz y en la sombra.
Sólo la nada existe sin él, pero ella necesita del todo.
Su nivel es el de un virus en la superficie de un sol ampliado cien mil veces.
Infinitamente más reducido que un quark. Sólo es una cuerda de energía.
Que resuena su armonía en la esencia del todo y en ese acto crea la realidad.
Siendo anterior, construye el pensar y el sentir. También el agua y el fuego.
Es matemáticamente multidimensional y por lo tanto evoluciona hacia la perfección.
Sólo la mente puede verlo y sentirlo, encontrando así su destino.
Inspirado en una explicación televisiva de la Teoría de las Cuerdas o Teoría del Todo, que une la física cuántica con la teoría de la relatividad, explicando así la unión de las 4 fuerzas fundamentales del universo.
El todo es ante todo, todo lo imaginado, todo lo mentado, todo lo que hay y lo que todavía no hay.
Es autosuficiente pero maleable, eterno y finito, condicional y condicionante.
Nos penetra y nos expresa, siendo a la vez íntimo y plural.
Está en las letras y en la música, en el color y en el aroma, en la luz y en la sombra.
Sólo la nada existe sin él, pero ella necesita del todo.
Su nivel es el de un virus en la superficie de un sol ampliado cien mil veces.
Infinitamente más reducido que un quark. Sólo es una cuerda de energía.
Que resuena su armonía en la esencia del todo y en ese acto crea la realidad.
Siendo anterior, construye el pensar y el sentir. También el agua y el fuego.
Es matemáticamente multidimensional y por lo tanto evoluciona hacia la perfección.
Sólo la mente puede verlo y sentirlo, encontrando así su destino.
Inspirado en una explicación televisiva de la Teoría de las Cuerdas o Teoría del Todo, que une la física cuántica con la teoría de la relatividad, explicando así la unión de las 4 fuerzas fundamentales del universo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
